Si la volatilidad financiera global va a permanecer y si el problema ha de abordarse en forma sistemática, debe enfrentarse derechamente lo que ello requiere en términos de políticas financieras e instrumentos adicionales para el Banco Central.
Cabría esperar que en un país como Chile -que ha dedicado recursos a construir una infraestructura de apoyo a la alta competencia-, las victorias deportivas también reflejaran en alguna medida el esfuerzo del Estado por potenciar a sus deportistas más prometedores.
La retórica del conflicto no es la que Chile debe esperar de un vecino con el que tiene un futuro compartido y con el cual sería deseable -si sus autoridades lo permiten- retomar un vínculo más marcado por la sintonía que por la tensión.
Pese a lo positivo de las reformas en esta materia, se debe tener en cuenta que la nueva normativa -como otras- corre el riesgo de ser letra muerta si no existe la suficiente voluntad política para hacer efectiva su aplicación.
La elección probablemente se definirá entre liderazgos personales y en la disyuntiva entre la capacidad de mostrar continuidad con un gobierno exitoso, por un lado, o la promesa de un cambio para enfrentar mejor los problemas que el país enfrenta, por el otro.
El tratamiento de las exigencias desmedidas o injustas debe ser enfrentado por las autoridades, evitando medidas que, por satisfacer un grupo de interés, terminan perjudicando a la sociedad en su conjunto y a aquellos que no pueden defenderse organizadamente.