20 de agosto de 2008
El canal está considerado como terrorista en EE.UU. y está prohibido en España y Francia.
Estados Unidos criticó hoy que la televisión Al Manar, incluida en la lista de entidades terroristas del departamento de Estado norteamericano desde 2006 y prohibida en España y Francia, continúe emitiendo su programación sin cortapisas en Indonesia.
"La cadena de televisión Al Manar, su empresa madre y sus filiales, conforman un reconocido brazo de Hizbolá, una organización calificada de terrorista por múltiples autoridades antiterroristas", explicó a Efe Tristam Perry, responsable de Prensa de la embajada de Estados Unidos en Yakarta.
Perry acusó a Al Manar (literalmente, El faro) de aprovechar su programación para hacer apología del terrorismo y promover la violencia en Indonesia, el país con mayor población musulmana del mundo.
La administración estadounidense, añadió Perry, "se mantiene firme en contra de la explotación de los medios de comunicación para promover actos terroristas, incluyendo la difusión de contenidos que inciten a la violencia de forma inminente o que puedan producir violencia".
La crítica norteamericana no está dirigida tanto contra Indosat, el operador que ha incluido en su paquete "Palapa C2" al canal de Hizbolá, como contra el Estado indonesio, que tiene el 14 por ciento del capital de la empresa y capacidad de veto en su consejo de administración.
Perry confirmó que la embajada estadounidense ya "ha hecho partícipe" al Ejecutivo indonesio de su posición, y reiteró que "seguirá expresando su preocupación" públicamente.
En estos momentos, "se están produciendo conversaciones" entre ambas administraciones, reconoció Perry.
Por su parte, el Gobierno indonesio ha restado importancia a la cuestión reduciéndola a una mera operación comercial.
"No está entre las atribuciones del Gobierno intervenir en acuerdos empresariales", zanjó el ministro indonesio de Comunicaciones e Información, Muhammad Nuh.
A continuación esgrimió la independencia de Indonesia para decidir en sus asuntos internos y la libertad de empresa para amparar el acuerdo entre Indosat y Al Manar.
El contrato permitirá a la televisión de Hizbolá emitir su programación vía satélite para Indonesia, China, Australia y gran parte del Sudeste Asiático hasta 2011, lo que podría multiplicar su audiencia, cifrada entre los 10 y 15 millones de personas en todo el mundo.
Según la Comisión Europea, Al Manar, fundada en Beirut en 1991, perteneció al grupo chiíta Hizbulá "cultural y políticamente desde su concepción", aunque oficialmente forme parte de la compañía Lebanese Media Group.
Diversos grupos de presión estadounidenses, como el Middle East Forum, y medios próximos al partido Republicano, como el National Review, sostienen que la cadena está financiada por Irán.
Al Manar dejó de emitir en 2004 en Europa, después de que el Consejo de Estado francés, respaldado por la Comisión Europea (CE), le obligase al proveedor galo a cortar la emisión.
La CE alegó entonces que el canal promovía "el odio", "el racismo" y "la xenofobia".
Poco después, el satélite Hispasat también dejó de transmitir la señal de esta cadena libanesa, con lo que se cortó su recepción en América Latina.
Casi dos años más tarde, el departamento de Estado norteamericano incluyó específicamente a esta cadena en su lista de entidades terroristas, aunque Hizbolá aparecía desde 2001 en este documento estandarte de la administración del presidente Geroge W. Bush en su "Guerra contra el terror".
Aunque hace cinco años Al Manar se definió como una cadena que deseaba implementar "una lucha psicológica efectiva contra el enemigo sionista", ahora su página web asegura que se centra en la propagación de "los valores del islam" y en la promoción "de la cultura del diálogo y la cooperación".