20 de agosto de 2008
Un informe de la Unión de Bancos Suizos (UBS) dijo además que se confirmará una fuerte desaceleración de la economía europea.
Un informe de la Unión de Bancos Suizos (UBS) dijo que en el segundo semestre de este año la economía norteamericana entrará en recesión, mientras que se confirmará una fuerte desaceleración de la economía europea.
Estados Unidos no podrá escapar de la recesión a raíz de la atenuación de los efectos vinculados con las medidas fiscales y monetarias, dijeron analistas de la Unión de Bancos Suizos, que van en la misma dirección de un reporte reciente de Merrill Lynch.
Según la UBS, la tasa de crecimiento del PIB estadounidense será de 1,3% en 2008 y bajará a 1% en 2009.
Para Europa, las previsiones de la UBS hablan de una "fuerte desaceleración" acompañada de una inflación elevada, a pesar de la baja reciente del precio del crudo. Esto impedirá al BCE y al Banco de Inglaterra una reducción del costo del dinero, considerada posible para 2009.
En el mercado cambiario, los analistas del banco suizo incluyen en sus cálculos una recuperación del dólar a costa de las divisas de otros países de la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE).
Mientras, transcurre una crisis financiera que puede no tener precedentes: UBS reafirma que la desaceleración será fuerte en la zona del euro, pero no prevé una recesión prolongada, en tanto que la inflación se mantendrá elevada y será una presión adicional para los países.
En cambio, las economías de Asia muestran su fortaleza en este periodo difícil gracias a una demanda interna "en plena expansión" desde hace ya algunos años, aunque UBS prevé "una desaceleración regular del crecimiento del bloque asiático".
Sin embargo, la situación no es similar para todos los países, ya que Japón "se encuentra al borde de la recesión".
El PIB de la zona del euro cayó en el segundo trimestre 0,2% frente al trimestre precedente, arrastrado por la caída en las principales economías, Alemania, Francia e Italia. En términos interanuales, sigue habiendo crecimiento, aunque mucho menor.
El crecimiento de la economía alemana bajó en el segundo trimestre del año 0,5%, lo que significa el primer descenso del PIB en cuatro años, y el de la francesa e italiana descendió 0,3% respecto del trimestre anterior.
Los expertos prevén que el BCE dejará sin cambios el costo del dinero para los países que comparten el euro en los próximos meses, en medio de una desaceleración económica y ante la existencia de presiones inflacionistas.