7 de noviembre de 2008
Según un informe del Partido Conservador, 580 niños de cinco años, 300 de cuatro y 120 de tres fueron excluidos por algunos días de la escuela por haber atacado violentamente a compañeros de aula.

Unos 4.000 niños británicos menores de cinco años fueron suspendidos el último año de las escuelas en Inglaterra, según un informe obtenido por el Partido Conservador.
De acuerdo a las estadísticas oficiales, algunas de las razones por las suspensiones fueron ataques a compañeros de clase, abusos verbales a los maestros o mal comportamiento.
El informe destacó que 580 niños de cinco años, 300 de cuatro y 120 de tres fueron excluidos por algunos días de la escuela por haber atacado violentamente a compañeros de aula.
Los conservadores indicaron que las cifras "son un shock", en tanto que el gobierno dijo que es "correcto" que las escuelas enseñen a los más pequeños a comportarse bien desde muy temprana edad.
Según el documento, 890 niños de cinco años, 420 de cuatro y 140 de tres, fueron suspendidos por golpear a un adulto o supervisor de clases.
En total más de 4.000 niños de cinco años recibieron algún tipo de sanción.
El ministro de Escuelas en la oposición, el parlamentario Michael Gove, afirmó que unos 20 niños de menos de cinco años fueron suspendidos "por mala conducta sexual", mientras que otros 1.000 fueron excluidos de clases por comportamiento "problemático".