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20 de agosto de 2008

CULTURA

El genio errante de Roman Polanski cumple 75 años

Responsable de algunas de las más emblemáticas cintas de la segunda mitad del siglo XX como El Bebé de Rosemary, Chinatown o El Pianista, el polémico director francés de origen polaco celebra un año más de vida.

Alejandra Zúñiga C.


18/08/2008 - 17:08

Pocos autores de cine han suscitado tantas pasiones contrapuestas como Roman Polanski, un nombre clave del cine contemporáneo que hoy cumple 75 años.

Proveniente de una familia diezmada en un campo de concentración, prematuramente viudo a los 35 años tras la traumática muerte de su esposa a manos de una secta satánica, fugitivo de la justicia estadounidense por cargos de abuso sexual, responsable de grandes triunfos artísticos como Chinatown y El Pianista, y también rotundos fracasos como Piratas, la imagen de Polanski ha ejemplificado el camino de un artista que ha vivido entre la gloria y el despeñadero.

Su figura de genio maldito le debe mucho a la mala suerte, la incomprensión y también a sus propios errores, pero por sobre todo al drama que se inició en 1969 cuando fue asesinada Sharon Tate, su esposa embarazada, a manos de la secta liderada por Charles Manson.

Polanski deslumbró con su primer largometraje en Polonia, Cuchillo al Agua (1962), uno de los filmes más tensos de la historia y con el que consiguió una nominación a los premios Oscar por mejor película extranjera. Una cinta de ambientes claustrofóbicos sobre tres personajes que navegan en un pequeño barco y donde se pone en escena un cruel juego de tensiones sexuales y sociales.

Ya como un nombre reconocido en su país, Polanski viaja a Inglaterra a filmar Repulsión (1965), su primera gran producción en el Reino Unido. Protagonizada por la francesa Catherine Deneuve, una de las grandes estrellas de la época, este thriller psicológico comienza a cimentar la estela de premios que el director irá cosechando en el futuro, al obtener con esta cinta el Oso de Plata en el Festival de Berlín. Al año siguiente, el certamen alemán lo premiará con el Oso de Oro por Callejón sin Salida (Cul-de-Sac), un filme con tintes de humor negro que luego se harán característicos en su obra.

A estas alturas, la fama en Europa no le era para nada esquiva, por lo que Polanski decide dar el salto a Estados Unidos para rodar su primera cinta "hollywoodense" y a color, La Danza de los Vampiros (1967), una parodia a esta clase de historias y en especial a los filmes de horror de la productora inglesa Hammer. Con esta película, el realizador conquista al público estadounidense y conoce además a la joven actriz Sharon Tate, de 23 años, quien se convertirá en su segunda esposa. Ese mismo año, en 1968, Polanski filma una de sus más emblemáticas pero a la vez polémicas cintas, El Bebé de Rosemary.

El filme, protagonizado por Mia Farrow y John Cassavetes, expone en la pantalla grande el drama de una mujer que da a luz al hijo del diablo. La película se transformó en una de las cintas de terror más populares y uno de los títulos de culto en la carrera del director, quien a estas alturas, y con sólo 35 años, era uno de los directores más reconocidos del mundo.

Tras el asesinato de Sharon Tate al año siguiente, la carrera y la vida personal de Polanski sufren un quiebre y una fuerte sequía creativa que lo llevan a volver a Europa desde donde regresa cinco años después por la puerta ancha con Chinatown (1974), una de las películas imperdibles del género policial inspirado en el cine negro. Protagonizada por Jack Nicholson -en uno de sus roles más emblemáticos-, Faye Dunaway y John Huston, la cinta se transformó en uno de los mayores éxitos de público de Polanski y en una de las favoritas de la década para los críticos, que la nominaron a 11 premios Oscar.

Con esta película, parecía que Polanski lograba volver íntegro luego de la tragedia. Sin embargo, en 1977 las malas decisiones del director lo hunden nuevamente al ser acusado de violar a una joven de 13 años durante una sesión fotográfica en la casa de Jack Nicholson. Polanski se declaró culpable de haber mantenido relaciones sexuales con la menor, por lo que pasó 42 días en prisión para ser evaluado psiquiatricamente.

Mientras se encontraba con libertad bajo fianza y a la espera de la sentencia, el realizador decidió abandonar Estados Unidos, país al que no puede volver ya que aún pesa sobre él una orden de aprehensión; sin embargo, recientemente se ha vuelto a hablar sobre el caso debido al documental Roman Polanski: Wanted and Desired, de Marina Zenovich, donde aparece el fiscal David Wells contando cómo persuadió al juez Laurence J. Rittenbad, quien llevaba la causa contra el cineasta, para que lo enviara a prisión. Ante estos nuevos antecedentes, el abogado del cineasta, Douglas Dalton, pidió la anulación de la orden debido a una posible violación de la legalidad ética del caso.

Dos años después, el director filma Tess, con Natassja Kinski en el rol protagónico. Basada en una novela de Thomas Hardy, la cinta supuso un cambio en la carrera del director al ser su primera cinta de época, ambientada en la campiña inglesa del siglo XIX. La película logró varios Globos de Oro y fue nominada a seis premios Oscar.

Luego, Polanski desaparecerá de la arenga pública durante ocho años hasta que vuelve en 1986 con Piratas, un proyecto abandonado una década atrás y que se convierte en uno de sus más rotundos fracasos. Dos años más tarde, y cuando el realizador cuenta ya con 55 años, vuelve a un género que lo acercó a sus inicios de atmósferas más claustrofóbicas y desconcertantes con la cinta de suspenso Búsqueda Frenética, junto a Harrison Ford y la joven Emmanuelle Seigner, quien se convertiría en su esposa.

Esta cinta, deudora del mejor Hitchcock, le permitió adentrarse en temas más oscuros dentro de su filmografía como Perversa Luna de Hiel (1992) o La Muerte y la Doncella (1994), basada en la obra teatral del escritor chileno Ariel Dorfman, sobre una mujer que se encuentra con el hombre que la torturó durante el régimen militar chileno.

Pero el nuevo gran impulso a su carrera vendría de la mano de El Pianista (2002). Protagonizada por Adrien Brody, la cinta cuenta la historia de un pianista judío polaco que sobrevivió al Holocausto. El filme obtuvo ese año tres de los más importantes Oscar, mejor actor protagónico, mejor guión original y mejor dirección para Polanski, quien no asistió a la ceremonia por ser considerado aún como prófugo de la justicia. El Pianista está basada en las memorias del llamado pianista del Ghetto de Varsovia, Wladyslaw Szpilman, y es una historia cercana a su propia experiencia como prisionero del ghetto de Cracovia, donde moriría su madre.

Recientemente, el cineasta anunció la adaptación de la novela The Ghost, de Robert Harris, que comenzaría a rodarse durante el 2009 con la participación de Nicolas Cage, Pierce Brosnan y Tilda Swinton, que narra la historia de un escritor que es contratado para redactar la "autobiografía" de un antiguo Primer Ministro inglés fuertemente criticado por colaborar con la "guerra contra el terrorismo" impulsada por Estados Unidos. Ejemplo de que el trabajo de uno de los más geniales y controvertidos directores del siglo XX sigue vivo.

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