latercera.cl

20 de agosto de 2008

CULTURA

Libro reúne labor de fotógrafos independientes

Multitudes en Sombra, de Gonzalo Leiva, es una investigación que documenta el trabajo de la AFI en los tumultuosos años en que salir con una cámara fotográfica era un riesgo mayor.

Jorge Letelier


19/08/2008 - 12:25

De todas las formas de resistencia que se hicieron frente al Gobierno Militar, la labor de los fotógrafos de prensa ocupa un lugar especial. Creadores de documentos claves sobre la represión y el agitado clima político, las imágenes de ese periodo adquieren singular fuerza en la medida que son ejemplos vivos de la memoria.

Conocidos como Asociación de Fotógrafos Independientes (AFI), un grupo de reporteros gráficos se unió gremialmente en 1981 como una forma de protegerse de la violencia del régimen. En un comienzó agrupó a 29 fotógrafos, los que de intentar construir una sistema de protección legal para desarrollar su trabajo, pasaron a construir las imágenes simbólicas de ese periodo político. 

Eso es lo que recoje el libro Multitudes en Sombra - AFI Asociación de Fotógrafos Independientes, del investigador Gonzalo Leiva Quijada, el que documenta a través de 350 imágenes el origen, desarrollo y actividades del colectivo, e incluye un testimonio de la madre de Rodrigo Rojas Denegri, integrante del grupo que murió quemado en 1986 en manos de militares en una protesta.

El trabajo (con un precio de referencia: $26.500), que se lanzará hoy por Ocho Libros Editores durante el Seminario Internacional de Fotografía Latinoamericana (Centro de Extensión U.C. a las 19:30), surge en palabras de su autor, por el "interés de recobrar las invisibilizadas memorias recientes. Del interés de demostrar la consistencia y el espesor construido por la fotografía chilena que encara el conflicto desde el siglo XIX, y en particular cómo la imagen constituyó una sospecha durante los años de Pinochet que intentó aplacar por medio de la violencia institucionalizada las fuentes de disidencia y perturbación. Lo curioso que fueron los años ochenta un momentos pletóricos de imágenes, exposiciones, discursos y maduración de la fotografía como arte industrial autónomo".

Prácticamente todos los fotógrafos que trabajaban en ese periodo fueron parte de la AFI: Paz Errázuriz, Jorge Brantmayer, Alvaro Hoppe, Claudio Bertoni y Luis Poirot, entre otros. Y contrario a lo que se podría pensar, su apego a la tumultuosa contingencia política de aquellos años no se traducía sólo en fotografía de corte documental y "de denuncia". También había fotografía "artística", retratos y composiciones que de manera poética o transversal ilustraban el ambiente de esos años.

La asociación de fotógrafos independientes se sostuvo legalmente entre 1981 y 1993, y reunió a diversas generaciones de fotógrafos ligados a medios impresos como revistas Análisis, Apsi, Mensaje y Mundo Dinners. Así como también el Boletín de la Vicaría de la Solidaridad y los diarios La Tercera, El Mercurio, Las Últimas Noticias, Fortín Mapocho y La Época, así como agencias internacionales. Ese periodo d eoro de la fotografía nacional fue ilustrado también por el aclamado documental La ciudad de los fotógrafos, exhibido con gran éxito el año pasado, y que narra desde una perspectiva más íntima el desarrollo del colectivo, ya que su realizador, Sebastián Moreno, es hijo de uno de los fundadores de la AFI, Luis Moreno.

EL DÍA