Los fabricantes de autos de Argentina venderán modelos básicos al costo, financiados con créditos subsidiados por el Estado, para mantener su producción te la crisis global, dijeron funcionarios el sábado.
La medida forma parte del plan de contingencia que lanzó la tercera economía latinoamericana en las últimas semanas para frenar el marcado deterioro de su nivel de actividad.
Terminales automotrices como Renault, Ford, PSA Peugeot Citroen y General Motors, entre otras, ofrecerán sus modelos más económicos y los consumidores podrán financiar su compra a una tasa de interés inferior a la del mercado.
"Hemos acordado con las terminales que estos autos vienen sin margen de rentabilidad y además las redes de concesionarios van a bajar tambiérgen", dijo el secretario de Industria argentino, Fernando Fraguío, en una rueda de prensa.
El Gobierno destinará para esta iniciativa un total de 3.100 millones de pesos (unos US$890 millones), que saldrán de los ahorros del sistema de seguridad social y que busca preservar los 150.000 empleos del sector.
A cambio de los fondos a tasa reducida que aportará el Estado, las empresas deben comprometerse a no despedir trabajadores. Argentina dispuso un total de US$3.800 millones para sostener el consumo y la industria, y anunció un plan de obras públicas por el equivalente a US$21.000 millones. Además, implementó prerrogativas impositivas, una moratoria tributaria y beneficios para blanquear capitales.
Con la producción industrial y el consumo en clara desaceleración, el país espera cerrar su sexto año de expansión económica con una tasa cercana al 7%, inferior al piso de un 8,5% del período 2003-2007.
La industria automotriz, que ha sido uno de los pilares del crecimiento de la industria, cerrará el año con récords de producción, exportación y ventas.
El ciclo expansivo culminará con unos 610.000 vehículos fabricados en 2008, un salto interanual del 12%, pero sumido en una ola de despidos y en proyecciones negativas para el 2009.
Los cálculos más conservadores indican que el año próximo habrá una caída de entre 10% y 15% en la producción y venta de autos.