Por primera vez desde el alto el fuego del 17 de enero, la Fuerza Aérea de Israel bombardeó esta madrugada los túneles que comunican la Franja de Gaza con Egipto en respuesta a la muerte de un soldado israelí ayer en un ataque fronterizo.
Un comunicado del Ejército informó de que antes del amanecer sus aviones atacaron "un número de túneles de contrabando (operados) por Hamas en el sur de la franja de Gaza".
Este bombardeo fue "en respuesta al ataque contra una fuerza del Ejército en la zona de Kisufim, en el que un oficial murió y otros tres soldados resultaron heridos, cuando (milicianos) palestinos detonaron una bomba contra una patrulla que estaba del lado israelí de la cerca", refirió el parte militar.
El Ejército atribuyó al movimiento islamista Hamas, que gobierna Gaza, "la responsabilidad por el mantenimiento de la calma en las localidades del sur de Israel" y advirtió de que "responderá duramente a cualquier intento" que pueda alterar la situación de alto el fuego.
Fuentes palestinas citadas por el diario Haaretz dijeron que residentes de la ciudad de Rafah, en el sur de la Franja, huyeron de sus casas a raíz de los bombardeos israelíes, los primeros en esa zona desde que Israel y Hamas anunciaron por separado un alto el fuego los días 17 y 18 de enero.
Los túneles, que comunican viviendas de la Franja con casas en el Sinaí egipcio, son la principal vía de abastecimiento para la población de Gaza y, además de pasar armas, Hamas alivia con ellos el bloqueo a que Israel les somete desde que tomó el poder por la fuerza en junio de 2007.
Uno de los principales objetivos de la operación militar israelí Plomo Fundido fue justamente la zona de los túneles por el cual pasan mercaderías de todo tipo, burlando el bloqueo impuesto por Israel.
Testigos palestinos dijeron que aviones F16 llevaron a cabo tres ataques aéreos sucesivos con bombas de profundidad, sin que se hayan registrado víctimas pero sí daños materiales en varias viviendas.
Estos ataques se producen antes de la llegada hoy a Israel del enviado de EEUU para Medio Oriente, George Mitchell, designado por el Presidente estadounidense, Barack Obama, para ponerse al corriente de la situación política en la zona, especialmente tras la ofensiva israelí en Gaza.
Mitchell, que ya desempeñó con éxito labores de mediación en el proceso de paz en Irlanda del Norte, llegará a Jerusalén procedente de Egipto, para trasladarse a Cisjordania, Jordania y Arabia Saudí.
El objetivo del enviado es apuntalar el alto el fuego que Hamas, e Israel declararon por separado y de forma unilateral, tras la ofensiva militar israelí de 22 días de duración que acabó con las vidas de 1.400 palestinos, la mayoría civiles, y dejó más de 5.000 heridos. Durante la guerra, además, murieron 13 israelíes tres civiles y 10 militares, y fueron heridos más de 200.