MEDIACENTER

Las cifras que desnudan a la sociedad chilena

A principios de esta semana, un reporte proveniente de Inglaterra reveló algunos de los aspectos menos gratos de la personalidad chilena: desconfiados, poco participativos y con escasa valoración de los amigos.

por Noelia Zunino - 03/11/2009 - 18:12

Que los chilenos somos de pocos amigos, puede sonarle conocido. Pero que, entre 104 naciones, somos la que menos valor asigna a la amistad, parece preocupante. A principios de esta semana, un reporte proveniente de Inglaterra sacó a relucir algunos de los aspectos menos gratos de la personalidad criolla.

El Indice de Prosperidad que cada año realiza el Instituto Legtum está destinado a medir la calidad de vida de los diferentes países y uno de los aspectos que considera es lo que se denomina "capital social". Esto es, un conjunto de características que hacen que una sociedad sea más o menos cohesionada, valor considerado clave para avanzar económicamente y atravesar las puertas hacia el desarrollo. Pero un ítem en que Chile, definitivamente, sacó mala nota.

Porque no sólo la importancia que le asignan los chilenos a los amigos fue revelador. Casi de la mano, nos encontramos entre los 30 países con menor capacidad para confiar o creer en los otros. Las cifras hablan por sí solas: los uruguayos otorgan 76 veces más valor a la amistad y confían siete veces más en los otros que los chilenos. Comparados con los colombianos, la situación es similar: ellos valoran 57 veces más la amistad que nosotros y su confianza en los demás es siete veces más alta.

Vamos más lejos en el mapa. En Taiwan, sus habitantes creen 65 veces más que nosotros en la amistad y confían tres veces más en los otros. Y en Rusia, los amigos son 61 veces más valorados, mientras que su confianza en los otros es ocho veces más alta.

A nivel global, los chilenos nos ubicamos en el lugar 104 en el ítem amistad y en el 73, cuando se trató de confianza en los demás. ¿En qué pueden radicar esta enorme distancia que nos separa del resto de las naciones?

PERTENENCIA ERRADA
Jorge Gissi es sicólogo social de la Universidad Católica y tiene una visión bastante clara respecto de lo que ocurre con los chilenos. Explica que la existencia de redes sociales es clave, porque todos necesitamos sentirnos parte de algo pero, a la vez, implica necesariamente que los individuos tomamos conciencia de que somos dependientes de los demás, que no existen los self made man, porque no hay nadie que se forje solo desde la nada. Un entendimiento de esta naturaleza genera una sociedad más democrática y tolerante, más abierta al diálogo. Pero los chilenos, dice, temen a este pensamiento porque durante las últimas tres décadas han experimentado un empobrecimiento socioafectivo y ha prevalecido la tendencia a considerarse a uno mismo como una inversión.

"Existe un individualismo heredero del supuesto de que cada uno debe valerse por sí mismo. Se trata más bien de un narcisismo y una fantasía de autosuficiencia", dice el sicólogo. Hoy, explica, los grupos de pertenencia más importantes son la familia y el trabajo, particularmente entre los sectores socioeconómicos medio y alto.
Jorge Larraín, sociólogo y vicerrector académico de la Universidad Alberto Hurtado, coincide: "La familia es el gran refugio de los chilenos, que sienten que ellos son los únicos en quienes pueden confiar realmente".

SIN TIEMPO NI BARRIOS
En ciudades como Santiago, agrega, establecer lazos se dificulta por la casi desaparición de los barrios y la escasez de tiempo: "Si visitas a un amigo, estás perdiendo tiempo para estar con tu familia. Eso tiende a provocar un aislamiento que, además, está fomentado con la ultra dependencia de la televisión, de los computadores".

La participación de los chilenos en agrupaciones sociales formales también resultó débil, en comparación con otros países. Ocupamos el lugar 66 en adhesión a grupos deportivos: en Nueva Zelanda, por ejemplo, sus habitantes valoran 61 veces más esta instancia, en Canadá 50 veces más y en México, 22 veces más.

Las primeras señales respecto de la poca importancia que otorgan los chilenos a la amistad datan de la encuesta de Cohesión Social 2007, realizada en seis países latinoamericanos. Ahí, Chile aparece con la menor cantidad de amigos por persona: sólo cuatro. Argentina registró cinco amigos por persona y Brasil, que lidera el ranking, siete. En la misma muestra, el 20% de los chilenos -el más alto de la región- declaró no tener amigos cercanos.

Claro que esta apreciación varía entre los estratos socioeconómicos. El 35% de los pertenecientes al sector ABC1, según una encuesta de la U. Diego Portales de 2008, considera que los amigos "son muy importantes", pero la cifra desciende a 13% en los grupos más bajos.

Respecto de la desconfianza de los chilenos, también existen otros estudios que apuntan en la misma dirección. Una encuesta realizada en octubre pasado por la U. Diego Portales y Feedback, señala que los jóvenes desconfían en un 76% de sus vecinos, en un 56% de sus jefes y en un 51% de sus compañeros de trabajo o estudio.

DONAMOS, PERO NO SOMOS VOLUNTARIOS
La mayoría de los chilenos nos declaramos parte de una iglesia. De hecho, este ítem fue uno en los que el país obtuvo mejor ranking (30). Pero cuando se trata de valorar la importancia de la religión en nuestras vidas, el tema cambia, porque ahí bajamos directamente al lugar 62. En la mayoría de los países latinoamericanos, esta valoración es 15 o más veces mayor a la que se registra en Chile.

En lo que sí llevamos la delantera es en las donaciones que realizamos. En este ítem, ocupamos el lugar 29 y superamos en 10 o más veces a países como España, Brasil, México y Uruguay. Sin embargo, una cosa es que autoricen el retiro de dinero de la cuenta corriente para alguna sociedad de beneficencia y otra muy distinta, destinar tiempo para el voluntariado.

Según el análisis de Legtum, Chile  tiene uno de los indicadores más bajo en participación en organizaciones de ayuda (74). En Canadá, por ejemplo, esta opción es 24 veces más valorada; en Estados Unidos, 28 veces más; y, en Brasil o Ecuador, dos veces más.

Otras investigaciones al respecto mostraron una tendencia similar. El estudio TGI de julio 2009 y realizado por la consultora internacional KMR, por ejemplo, reveló que sólo el 8,9% de los chilenos había efectuado trabajos voluntarios en los últimos tres meses.

Los chilenos que menos participan en este tipo de grupos, según otro estudio -la encuesta Ecosocial de 2007-, son los santiaguinos, las mujeres, los que tienen menos educación y los que tienen entre 25 y 34 años. Los más participativos, en cambio, tienen 45 años o más. Participan más porque pasan por una crisis de edad, en donde sienten que ya no son inmortales.

 
Si quieres comentar este artículo
Registrate aquí
Página #{pageNum}

#{commentTemplate}

#{date} | #{author}

#{message}


  • Páginas:
  • #{pageNumbersTemplate}

#{date} | #{author}

#{message}

Procesando...
Gracias por comentar
#{errorMsg}
Intente comentar luego
Inicio de sesión

Debes iniciar sesión para comentar


Si aún no tienes cuenta en latercera.com, registrate aquí.

Haz tu comentario

|

Cerrar Sesión Enviar Comentario
Quedan 500 caracteres
Normas de uso
Esta es la opinión de los usuarios, no de latercera.com
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes chilenas o injuriantes.
Como latercera.com nos reservamos el derecho de eliminar los comentarios que consideremos inapropiados.
Como lector tiene la opción de reportar si un comentario le parece que incurre en abuso. Si un comentario recibe tres reportes de abuso, se elimina automáticamente.

Revisa las columnas


La muerte del gimnasio

Por Rodrigo Guendelman

Entre "rechas" y "popus"

Por Pelayo Bezanilla

La importancia de llamarse "eco"

Por Bárbara Thayer
Los +
latercera.com

Consorcio Periodístico de Chile S.A. Derechos reservados
Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de Consorcio Periodístico de Chile S.A.