La noche boca arriba.
"Será el primer cortometraje de stopmotion en 3D que llegue a las grandes salas", revela el director de animación de la compañía Teatro Maleza, Hugo Covarrubias, sobre La noche boca arriba.
La versión animada del cuento de Julio Cortázar llegará en marzo de 2012 a la pantalla grande para contar, en 10 minutos, la historia de un motociclista que sufre un accidente. Tras atropellar a una mujer, el joven cae en un sueño profundo. Pero repentinamente despierta entre dos tribus, los aztecas y los indios motecas. “Habrá más acción que en el cuento de Cortázar y jugaremos con los flashback. La otra diferencia es que en lugar de una mujer, el protagonista arrollará a una niña”, adelanta Covarrubias sobre una adaptación para la que tuvieron que pedir los derechos del relato a Carmen Balcells. “Tardó en responder, pero resultó. Nos costó un millón de pesos”, explica.
La adaptación de La noche boca arriba, que negocia su estreno con algunas multisalas, también formará parte de una exposición de la compañía Maleza. En la Sala de Artes Visuales de Estación Mapocho, mostrarán en 2012 las maquetas con las que han construido el stopmotion de sus tres obras, Maleza, El Pelícano y Living. Además, se podrá ver el cortometraje El almohadón de plumas (2009), de Horacio Quiroga.
TAN JOVEN Y TAN VIEJO
Muchos antes, precisamente hoy, reestrenarán su montaje Living en la Sala de Teatro de la Universidad Mayor. La obra que habla de la tercera edad regresa con un cambio en el elenco. Si en su primera temporada, en 2010, éste estaba protagonizado por Gabriela Hernández, Gloria Münchmeyer y Roxana Campos, en la piel de una viuda inválida, una ex reina de belleza y una empleada con alzheimer, respectivamente, en esta versión, Campos será reemplazada por Anita Reeves.
La historia se conserva: en una casa, tres viejitas pasan las tardes conversando de sus soledades, la vida y la muerte. Cada una recuerda un momento especial de su vida que se representa en stop motion. "Si con Maleza y El Pelícano nos pasaba que la gente salía impresionada, con Living muchos salían llorando. Por todos los que se conmovieron es que volvemos, ahora con la impecable Anita Reeves porque lamentablemente Roxana (Campos) tenía un viaje planificado", revela la directora Muriel Miranda.
Living fue escrita por la misma Miranda pero en conjunto con la audiovisualista Maite Alberdi. Ambas recorrieron durante tres meses asilos de ancianos para captar las historias que llevaron al teatro. El resultado tuvo buenas anécdotas: "Una vez unas señoras se nos acercaron emocionadas y nos contaron que administraban un hogar de reposo que se llamaba Living. Fue increíble", dice Miranda.
La próxima obra no contará con dramaturgia propia. Codirigida por Miranda y Covarrubias, llevarán a escena Un poco invisible, de Andrés Kalawski (Niño terremoto). "Nos llamó para decirnos que le gustaba nuestro trabajo y que quería que adaptáramos su libro", dice Covarrubias. La historia es parecida a la de Maleza, la obra con que la compañía debutó en 2006 y que les dio el sello: el teatro-animación. “Es de un niño que está encerrado en una casa con su hermano y siente que está desapareciendo", apuntan los directores. El protagonista será un mono animado, pero también habrá muñecos y escenarios surrealistas. Queremos volver al origen de la compañía, pero evolucionados", rematan.