Con el objetivo de adaptarse a las condiciones que encontrará en los Juegos Panamericanos de Guadalajara, la pesista chilena Elizabeth Cortez ha optado por un particular método de entrenamiento a más de 3000 metros sobre el nivel del mar.
La seleccionada chilena de halterofilia se desplazó hasta la localidad de Chiapa, un pequeño poblado donde sólo viven cerca de 20 familias, que está ubicado la comuna de Huara, Región de Tarapacá, donde se desplazó con todos sus implementos deportivos gracias al apoyo del IND: dos tarimas y dos sets de levantamiento de pesas con barras y 60 kilos.
El arribo de la pesista iquiqueña revolucionó a Chiapa, por lo que contó con todo el apoyo de las autoridades que pretenden potenciar las cualidades climáticas de su ciudad y su especial efecto fisiológico que ayuda al rendimiento deportivo.
A pesar de la distancia y condiciones de acceso y conectividad que tiene el área, la concentración de Cortez resultó todo un éxito. La joven de 27 años tiene una meta, llegar a los 110 kilos en arranque y a los 150 en envión.
"Estos días en Chiapa han sido espectaculares, la tranquilidad y concentración que he adquirido son increíbles. Los arranques se sienten más livianos y por eso quiero llegar al récord panamericano y no estoy lejos para eso", destacó.