Diagnóstico de cáncer




Señor director:

Las declaraciones del médico Ricardo Soto en un matinal de televisión y en redes sociales respecto de las causas del cáncer son lamentables. Lo grave no es tanto que se refiera a este grupo de enfermedades sin una base científica -como entendemos la medicina, su estudio y progresos en occidente-, sino que siembre confusión y evidencie poca seriedad profesional. Lo grave es el peso de sus palabras, al basar la génesis del cáncer en el odio del paciente, y más en el caso de los niños, que según Soto serían víctimas del odio de sus padres o cuidadores.

Quienes trabajamos con pacientes oncológicos y sus familias sabemos el duro y triste proceso que viven, muchas veces con culpas injustificadas y una sensación de impotencia frente a los diagnósticos, incertidumbre en las terapias, desastres económicos, impacto sociolaboral y otros factores. Decirle a un niño de seis años que tiene un tumor cerebral porque odiaba u odió algo o a alguien, es una brutalidad, es injusto e inaceptable.

Existe evidencia abundante que demuestra que las neoplasias y cánceres no guardan relación en su origen con estados anímicos ni espirituales. Me gustaría saber qué tratamiento propone, además, ese colega para estos casos.

Nicolás Rojas del Río

Hematólogo Oncólogo Pediatra

Magister en Oncología Molecular

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