Por David NogalesEl precio del petróleo sufre drástica caída y se instala en el nivel previo al estallido de la guerra en Medio Oriente
Los barriles Brent y WTI registraron caídas de más de 4% mientras siguen los recortes en las previsiones para el precio. Trump reclamó porque las gasolineras no están traspasando de manera proporcional a los consumidores el fuerte retroceso del crudo.

El crudo extendió sus pérdidas este miércoles y los precios se situaron en los niveles que tenía el día anterior a la guerra en Irán, luego de que se redujeran los temores por interrupciones en el suministro, en un contexto en que los inversores monitorean los avances en el Estrecho de Ormuz.
El barril de Brent, de referencia para Chile, se transó en US$ 73,87, lo que supone un fuerte retroceso de 4,16% respecto a la sesión previa y casi al mismo que los US$ 73,21 que marcó el 27 de febrero pasado, de acuerdo a los registros de Tradingview.
El WTI que se cotiza en Nueva York, por su parte, quebró la barrera de los US$ 70, con un derrumbe 4,53% frente al martes. Al cierre de esta edición, el barril se transó en US$ 69,80, muy cerca de los US$ 67 del nivel previo a la invasión conjunta de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
Cabe recordar que entre marzo y mayo los los precios del crudo estuvieron persistentemente por encima de la barrera de los US$ 100, con peaks que se acercaron al nivel de los US$ 120, testeando niveles que no se veían desde la invasión de Rusia a Ucrania, en 2022.
A la luz de las esperanzas y señales de acercamiento para un pronto término de la guerra en Medio Oriente, el precio del barril empezó a bajar de manera más visible desde la última semana de mayo.
Sin embargo, la caída en las curvas de los gráficos de precios se acentuó el pasado 14 de junio, luego que Estados Unidos finalmente firmó el acuerdo de paz con Irán para poner fin al conflicto.
Al día siguiente, el lunes 15 de junio, los precios se derrumbaron también más de 4%.
Buenas perspectivas para el Estrecho de Ormuz
La caída puntual del martes se produjo por las señales de que el tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz podría comenzar a normalizarse, con más tanqueros cruzando por esa vía marítima, menores costos de tránsito y exportaciones recuperándose con rapidez.
“Eso cambia la interpretación del balance global, porque el riesgo que antes justificaba precios mucho más altos era la posibilidad de una restricción prolongada de oferta, no una falta estructural de crudo”, dijo Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB.

Según la Organización Marítima Internacional (OMI), más de 11.000 marineros varados en el Golfo Pérsico comenzarán a salir por el Estrecho luego de que se aseguraran las garantías de seguridad necesarias.
“Hemos obtenido las garantías de seguridad necesarias y hemos verificado exhaustivamente las condiciones para una navegación segura que permita estas operaciones”, señaló el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, en un comunicado citado por CNBC.
La operación se realizará “en estrecha cooperación con Irán, Omán, todos los demás Estados costeros de la región, Estados Unidos y la industria marítima”, añadió.
El reclamo de Donald Trump
En el plano político, el presidente Donald Trump criticó este miércoles a las compañías petroleras por no trasladar a los consumidores la caída reciente en el precio del crudo.
“Las grandes compañías petroleras no están bajando el precio en la bomba de forma proporcional a los precios significativamente más bajos que están pagando por el petróleo. ¡Esos precios están cayendo en picada!”, escribió Trump en su red social Truth Social.
El mandatario afirmó además que instruyó al Departamento de Justicia para que investigue de inmediato la situación y exigió que los precios de la gasolina bajen “mucho más rápido”.

A tema de Ormuz se suma el incremento de producción por parte de la OPEP+, factores que han reducido significativamente los temores sobre interrupciones en el suministro de crudo.
“Los inversionistas también evalúan un escenario de demanda más moderada para el segundo semestre, especialmente ante señales de desaceleración económica en algunas de las principales economías del mundo. Esto ha reforzado la presión bajista sobre los precios del petróleo durante las últimas sesiones”, dijo Cristián Claro, analista de Mercados de Capitaria.
Caen perspectivas para el barril
Mientras, siguen bajando las proyecciones para el precio del barril. J.P. Morgan rebajó su previsión para el segundo semestre de 2026, debido a que la reducción de las existencias comerciales de la OCDE ha sido menor de lo esperado y a la menor demanda de petróleo.
El banco prevé que el Brent se sitúe en una media de US$ 86 por barril en el tercer trimestre y de US$ 80 en el último trimestre, y espera que cierre el año 2026 en US$ 78, según una nota de análisis que reproduce Reuters.
El banco señaló que el mercado se ha reequilibrado a través de una combinación de caídas de la demanda y reducciones de las existencias significativamente diferente a la que se había supuesto inicialmente.

JP Morgan señaló que los flujos de petróleo se sitúan actualmente en unos 8,6 millones de barriles al día (bpd) y han registrado una media de 6,3 mbd en lo que va de junio, muy por encima de los niveles de abril y mayo.
El banco señaló que los operadores privados se han negado en gran medida a reducir sus reservas de petróleo, dependiendo casi por completo de las liberaciones de las reservas estratégicas de petróleo (SPR) del Gobierno para mantener abiertas las refinerías.
Efecto en Chile
La caída del precio del petróleo es especialmente relevante para Chile toda vez que es importador neto de crudo, debiendo importar más del 95% de lo que necesita.
El alza, hay que recordar, provocó en Chile aumentos históricos en el precio de los combustibles, especialmente después que el gobierno anulara por una vez el Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), el 23 de marzo pasado.
Ello usando el argumento de la precaria situación de las finanzas públicas. Esto no sólo abrió un flanco de críticas al gobierno por traspasar a la gente el alza internacional, sino también complicó las perspectivas económicas por el alza de la inflación, borrando cualquier posibilidad de recorte en la tasa de interés.
En ese contexto, la caída del precio supone una buena noticia para Chile al reducirse los precios del transporte, moderando las presiones inflacionarias y dando mayor margen al consumo de los hogares y a las actividades productivas intensivas en energía.

“Un petróleo más barato puede contribuir a mejorar la balanza comercial al disminuir el valor de las importaciones energéticas. Además, reduce costos operacionales para sectores como la industria, la minería y la logística, fortaleciendo su competitividad. Sin embargo, el efecto final dependerá de si la baja responde a un aumento de la oferta o a una desaceleración significativa de la economía mundial”, dijo Pablo Müller, director del Magíster en Desarrollo Económico de la U. Autónoma.
En ese contexto, las apuestas de los economistas apuntan a que el precio de los combustibles podría experimentar severas caídas en el corto plazo. La semana pasada, de hecho, expertos consultados por Pulso estimaron que las bencinas podrían caer otros $ 200 en los próximos dos meses, para situarse cerca de los niveles previos al estallido del conflicto.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
3.
4.
5.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE

















