
Moisés Naím
Es poco probable que la administración Trump actúe militarmente contra el régimen de Maduro. Durante la campaña electoral y ahora como presidente, Trump ha prometido repetidamente “no a nuevas guerras”.
Es probable que una variedad de crisis, tanto internas como internacionales, sacudirán a la nación y requerirán del gobierno respuestas y reacciones que no estaban en sus planes.
A pesar de las frecuentes denuncias contra el comercio internacional, la experiencia con el proteccionismo es mucho peor: el empobrecimiento de todos, sobre todo de los más vulnerables.
Cada dólar gastado en armas es un dólar que no se invierte en el futuro de la humanidad.
Si queremos ir con todo contra la crisis climática, no podemos excluir opciones de antemano ni ceder ante falsas alternativas
Los países en los cuales los ciudadanos confían unos en otros, y todos en sus instituciones, son más prósperos y estables que en aquellos donde reina la desconfianza.
La lista de dificultades que afectan a la humanidad independientemente de fronteras territoriales, marinas o espaciales, es larga y peligrosa. O se resuelven a nivel global o no se resuelven.
Que en un mundo más peligroso los gobiernos sientan una fuerte presión a armarse es natural, pero no por eso deja de ser una tragedia.
La fragmentación del ámbito internacional ha aumentado, haciendo así cada vez más difícil la cooperación.
La falta de Estado puede ser tan peligrosa como su exceso.