Columna de Maite Cereceda: Día del Niño por Nacer y la Adopción

Recientemente se conmemoró un nuevo día del niño por nacer y la adopción. Un día muy desconocido para muchos, pero fundamental para crear conciencia, ya que permite cada año tornar la mirada hacia uno de los grandes dolores de nuestro país y que sigue pendiente. Si bien hay muchos temas relevantes que deben subsanarse en Chile, la situación de los niños vulnerados y de sus familias ya es de la mayor urgencia, pues son demasiados los vicios que se acumulan en los procesos y que perpetúan o multiplican el daño a quienes inocentemente se encuentran en una situación de vulnerabilidad.
Es cierto que muchas personas trabajan incansablemente para mejorar las condiciones en que se protege a los pequeños, pero esto será siempre insuficiente si no se toman en serio las políticas y estrategias que permitan reducir los plazos de susceptibilidad de adopción, acompañamiento a familias adoptivas, difusión y promoción de familias de acogida, mejoras en las condiciones de acogimiento, fortalecer las intervenciones para la revinculación con familias de origen, coordinación de los subsectores y tantas otras urgencias que van quedando atrás – como el proyecto de ley de adopción que, un año más, permanece en el Congreso – y que repercuten finalmente en la vida de los más débiles de nuestro país.
La verdad es que nada podemos esperar de Chile si, permanentemente, volteamos la mirada desde lo que urgentemente debe cambiar y con nuestra pasividad permitimos que siga ocurriendo.
Por Maite Cereceda Martínez, Instituto de Estudios para la Familia Universidad San Sebastián
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