El inédito archivo sonoro y visual de Pedro Lemebel: “Es el reflejo de la última etapa de su vida”

Constanza Farías, amiga íntima de Pedro Lemebel y quien fue su sonidista en sus performances, los usó en un homenaje que combinó sonido, video y fotografía. Además, critica la falta de apoyo institucional en mayores homenajes al escritor: "No fue muy acaparado por quienes más tendrían que hacerlo, que es el Ministerio de las Culturas y las Artes".
Hace una década que Constanza Farías no escuchaba los audios de Pedro Lemebel, registros inéditos que ella y el escritor grabaron en sus últimos días. Sin embargo, hace aproximadamente un mes, Farías redescubrió ese tesoro.
“No me atrevía ni siquiera a mirarlo. Fue duro, fue muy duro, yo también estaba en un momento de mi vida de cambios sustanciales”, dice la sonidista en llamada con Culto. Esa revisión de archivo motivó el homenaje Mariquita Linda: En Voz y Carne Viva, que congregó a los seguidores del activista en la Biblioteca de Pudahuel, hace un par de semanas.
“Hay un tremendo interés en Pedro, en lo que él hacía, incluso en cómo era su relación conmigo—recuerda Farías sobre la presentación—; que a través de mí la gente sintiera una especie de identificación y cercanía con Pedro”.

Todo comenzó en enero, cuando el periodista cultural Pedro Bahamondes le pidió uno de los audios, a propósito del aniversario del deceso del cronista. Fue esa petición la que “prendió una ampolleta totalmente apagada” en Constanza Farías.
“Sergio Martínez, otro amigo entrañable de Pedro, me dice que van a hacer un homenaje en enero, donde va a estar la obra de teatro La ciudad sin ti, y que tal vez yo podría asistir a un conversatorio sobre esa misma obra. Nos empezamos a dar cuenta de que están estos audios, que con lo que tengo se podría hacer algo más”.
Ese algo más se transformó en una puesta en escena de fotografía, video y audio, archivos entre los que destacan lecturas del escritor de sus crónicas. El registro de audio es especial, pues inmortalizan la voz del autor de Tengo miedo torero en sus últimos días: esa voz coqueta se volvió más grave y profunda.
Precisamente, se tratan de ensayos de las crónicas que escribía Lemebel. “Las crónicas que suenan súper bien. Los ensayos que Pedro hacía estaban todos perfectos, mi función era perfecta en el ensayo. Son ensayos con la voz totalmente cambiada, representan un gran valor, porque es justamente el reflejo de lo que fue la última etapa de vida de Pedro”.
Asimismo, Constanza Farías expuso videos que ella grabó de Pedro Lemebel, y viceversa. Lo mismo con las fotos. “Eran muchísimas, porque en todos los viajes nos sacábamos fotos. Había algunas que él me tomaba y se puede apreciar la composición del Pedro”.
En la puesta en escena de Pudahuel también participó el escritor Jaime Lepé. “Conversamos sobre la Noche Macuca, que fue el último homenaje que hicimos en vida al Pedro; la importancia que tuvo eso en la despedida”. Esa cita fue el 7 de enero de 2015, en el contexto del Festival Santiago a Mil.

Esta retrospectiva significó un choque emocional para Farías, quien conoció a Pedro Lemebel en la época de Cancionero, programa que él hacía en Radio Tierra.
“Yo estaba en mi cuchitril de música, una oficina con todos los long play, los cassettes y los discos. Él llega a buscar música para sonorizar sus crónicas. Él siempre venía muy claro. Un día llega a la oficina a las cuatro de la tarde y estuvimos conversando hasta las siete. Ahí nos hicimos amigos”, relata. Las reuniones eran diarias y las onces, con marraquetas y queso, un ritual para ambos. “Yo en ese tiempo era punk, yo creo que por ahí enganchamos bien”, recordó Constanza Farías en un reportaje de este medio.
Así, describe que esta fue una “forma de llamarlo”. “Empezó a aparecer en sueños, de hecho acababa de despertar de un sueño con él. Hemos estado juntos hace un mes, un día estuvo acá al lado mío y lo vi. Lo que yo entendí de todas esas visitas en sueños, en presencia, es que él va a seguir haciendo a través de mí. Lo mantengo vivo, vigente, no tan solo por el valor de los audios mismos, sino que también por la construcción creativa que yo hago sobre ellos”.
“Creo que Pedro puede seguir hablando a través de mí, incluso después de haber muerto. Soy una herramienta, la misma herramienta que fui cuando él estaba vivo”.
Por el momento, la muestra con registros inéditos de Pedro Lemebel no volverá a repetirse. Constanza Farías cree que esto podría ser “un espectáculo”, en el que ella controle el sonido y la imagen. El único obstáculo, por el momento, es encontrar un recinto con la infraestructura adecuada.
“Creo que tendré que hacer un Fondart, no veo otra forma de financiarlo”, reflexiona.
Sobre cómo ha sido el despliegue cultural por los diez años de la partida del cronista, Constanza Farías es crítica. “No fue muy acaparado por quienes más tendrían que hacerlo, que es el Ministerio de las Culturas y las Artes. No hubo mayor difusión de la obra. El plan de lectura del Ministerio de Educación y de Cultura este año es Gabriela Mistral, quizás por eso no se tomó tanto la figura de Pedro”.
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