Incubus celebró su romance con Chile improvisando en escena y con petición de Gaviota

Incubus - Movistar Arena.
Incubus - Movistar Arena.

Los californianos abrieron su serie de tres shows en Chile con una contundente presentación en Movistar Arena. Interpretaron su álbum clásico Morning View, mezclando precisión y renovación. Sorprendieron con algunas variaciones y hasta debieron improvisar en algún momento. El público recompensó con el clamor del aplauso y hasta se pidió la Gaviota, como en su show en Viña.


En la primera de sus tres noches en el Santiago, Incubus celebró su época más gloriosa ante un fervoroso público local.

Pese a que arrancó con 15 minutos de retraso (aún se veía gente entrando al recinto pasadas las 21.00 horas), la ovación del respetable proporcionó el marco de la noche: el reencuentro de la banda con Chile.

Esta noche el grupo presentó un show concentrado en revisar su célebre álbum Morning View (2001) más algunos de los hits. Aquella obra creada en una casa en Malibú que le dio un salto a su carrera. Por eso el arranque tuvo el habitual doblete de Nice to know you y Circles, las dos primeras del álbum. Ambas, rotundas en su interpretación, aprovechando el buen sonido que permite el Movistar Arena.

Recién antes de tocar Wish you were here, el tercer tema de la noche, el cantante Brandon Boyd saludó al público (básicamente, sub 30). Un sucinto, pero elocuente “hello”, bastó. Lo demás lo hicieron las bellas visuales en plan psicodélico y el masivo coreo del respetable. “Muchas gracias Santiago “, agradeció.

La dinámica de tocar las canciones de aquel disco en directo, más la inclusión de la bajista Nicole Row (miembro pleno desde 2024), necesariamente han imprimido algunos cambios respecto a la grabación original. Ahí destaca, por ejemplo, la introducción con una progresión de acordes que la bajista creó para Nice to know. También su trabajo en Under My Umbrella y su depurada técnica (toca solo con dedos, sin uñeta) en la funky Are you in? (otro gran momento de la noche que incluyó un segmento de la inmortal In the air tonight de Phil Collins). Ah y además canta voces de apoyo.

incubus
Nicole Row, bajista de Incubus

El show entra en un momento de calma con canciones como Just a phase, más concentradas en los timbres, destacando el trabajo de Mike Eizinger en las guitarras y Chris Kilmore en la tornamesa. El marco lo completan las sobrias pero efectivas visuales, sumado al juego de los láser, administrado con criterio.

Luego vino un momento algo más íntimo. Al tocar Blood on the ground, Boyd se va al fondo del escenario, se sienta y lo flanquean Eizinger, con guitarra acústica y Row, cargando su bajo eléctrico. El experimento funciona; el guitarrista sostiene la canción con su capacidad técnica y la blonda bajista proporciona un eficiente acompañamiento, que a ratos parece caminar por sí mismo. La gente corea. Nadie prende la linterna del móvil. Se agradece.

Luego se mueven hacia adelante. Solo Brandon y Mike. Se sientan en el piso para tocar México. Un momento que, de nuevo, genera complicidad. Kilmore a un costado acompaña con teclado marcando el arreglo de cuerdas. La gente corea. Y solo un par de linternas se ven, titilantes como una estrella de madrugada, a lo lejos. El aplauso fue una catarata. Algunos hasta se animaron a gritar “Gaviota”.

La banda vuelve al completo para tocar Warning. En directo le han sumado una pequeña introducción, algo más ambiental. La gente corea, a pesar de que no es una de las populares del álbum. También Echo, genera un masivo aplauso, al recrearla con una precisión puntillosa, entre las frases de Eizinger y la potencia de José Pasillas en la batería.

Con el correr del show, Boyd se vio algo más suelto. Generó más contacto visual con el público y hasta sonrió algo más. Sorprendió cantando parte de Umbrella, el hit de Rhianna, antes de lanzar la contundente Under my Umbrella.

De pronto, el show se detiene por problemas de la pipa, el instrumento oriental que toca Eizinger en Aqueous Transmission, ese corte de sonoridad envolvente y casi terapéutica que cierra Morning View. Mientras los técnicos trataban de salvar la situación, la banda comenzó a improvisar. Pasillas puso un pattern, Row lo siguió, Kilmore acompañó y Brandon cantó algunas líneas. La gente respondió con una sonora ovación.

incubus
Incubus en Movistar Arena

Tras interpretar Morning View al completo, vino el acotado set con algunos clásicos de la discografía del grupo. Allí pasaron ineludibles como Anna Molly, Pardon Me y hasta su revisión cargada a las capas de sonido a Glory Box, el tema de Portishead. El cierre con Drive, coreada por la multitud, coronó una noche memorable.

En su quinta visita al país (tras las de 2007, 2010, 2013 y 2017), el grupo ratificó su arrastre en público local. De hecho, los dos shows originales, 4 y 5 de abril, se vendieron muy rápido, lo que abrió la chance de un tercero, el de esta noche. Nada menor, considerando que solo hace dos meses estuvieron en el Festival de Viña con una celebrada presentación que los mostró en plena forma.

La actual gira de Incubus arrancó en el verano boreal, julio de 2024, en el Bridgestone Arena de Nashville. Ha pasado por escenarios como el Red Rocks Amphitheatre o el O2 de Londres. Además llegó tras la regrabación de Morning View publicada por el grupo en 2023. Pero en el inicio de su residencia de tres noches en Movistar Arena, dejó en claro el calado de una obra que ha envejecido muy bien y que impactó en una generación. Habrá que ver cuánto de esa energía se canaliza al nuevo álbum que están trabajando y que saldrá este 2025. “Gracias por escuchar Morning View todos estos años -agradeció Brandon- Amamos tocar aquí”.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbete aquí.