Los últimos años de Val Kilmer: un emotivo documental, Top Gun 2 y Mark Twain

El actor –fallecido a los 65 años– lidió con las secuelas de un cáncer de garganta del que habló públicamente por primera vez en 2017. Aunque nunca se retiró oficialmente, sus apariciones se volvieron cada vez más esporádicas. Reflexionó sobre su vida y carrera en el documental Val (2021) y tuvo su último papel en la secuela de Top Gun, donde compartió una conmovedora escena con Tom Cruise.
Val Kilmer vivió años de éxitos fulgurantes. Interpretó a Iceman, Jim Morrison y Batman, se midió de igual a igual a Robert De Niro y Al Pacino en la pantalla grande, se peleó ferozmente con Marlon Brando y el director John Frankenheimer en el set, y se movió por casi todos los registros que un actor podría anhelar.
En todo ese tiempo encumbrado en la primera línea dejó su impronta como uno de los talentos más imponentes y versátiles de la industria. También, en similar medida, se consolidó como un tipo cien por ciento enfocado en la actuación y poco o nada interesado en el show business.

“No fui muy práctico al pensar en Hollywood y nuestro negocio. Es un negocio muy social, y nunca intenté involucrarme en su comunidad”, reconoció a The Hollywood Reporter en 2012, junto con asegurar que “no me identifico con el dinero, sino que con las personas” y que “estoy orgulloso de las películas y las decisiones que tomé como actor”. Justo ese año la Universidad de William Woods (Misuri) le entregó un doctorado honorario en Bellas Artes “en reconocimiento a sus habilidades creativas y sus contribuciones al arte y al teatro”.
En esa época estaba obsesionado con hacer una cinta sobre el escritor estadounidense Mark Twain. Él se desempeñaría como director y guionista, y el texto se basaría en Citizen Twain, un monólogo que llevó a diferentes ciudades de Estados Unidos a partir del año 2010. El proyecto, como muchos deben saber, nunca se materializó (aunque se realizó un registro audiovisual de la obra). Ya sea por falta de muñeca para los negocios o por el escaso interés de la industria, la idea quedó uno de los pendientes del intérprete fallecido este martes a los 65 años.
Si bien nunca se retiró oficialmente, a partir de los 2010 fue cada vez más difícil verlo en películas. Fuera de títulos estrenados directamente en formato casero, encarnó al protagonista de Twixt (2011), de Francis Ford Coppola; asumió un secundario en Palo Alto (2013), de Gia Coppola, y apareció en Song to song (2017), de Terrence Malick. Los problemas de salud impidieron que su carrera recuperara fluidez y disfrutara de un exitoso segundo tiempo.

En 2015 se hizo público que el actor había sido trasladado de urgencia a un hospital “por un posible tumor”. Michael Douglas, quien padeció cáncer de garganta, reveló a la prensa que su colega estaba “lidiando con exactamente lo mismo que yo, y las cosas no pintan muy bien para él… Mis oraciones están con él”. Sin embargo, Kilmer negó esa información e incluso declaró que Douglas le había pedido disculpas por sus dichos.
No fue hasta diciembre de 2017 que finalmente reconoció su enfermedad. En una entrevista que concedió a The Hollywood Reporter junto a sus hijos (Mercedes y Jack, entonces de 26 y 22 años), habló sobre los dos años que llevaba en tratamiento y analizó su carrera.
“Yo era demasiado serio. Me molestaba cuando no conseguía premios como los Oscar y no se me reconocía”, indicó, expresando que “la fama es un desastre. Te tratan de forma diferente, pero no tiene nada que ver con quién eres en realidad”.
Kilmer fue sometido a una traqueotomía que le dejó un hilo de voz. Sobre eso profundizó en el documental Val (2021), un filme dirigido por Leo Scott y Ting Poo (disponible en Prime Video) en que reflexionó sobre su biografía con brutal honestidad. Una revisión muy íntima que contó con un sello propio: se usaron parte de las 800 horas de archivo que el actor había registrado tanto en su vida doméstica como en los sets de películas.
Debido a sus dificultades para hablar, la narración del largometraje la completó su hijo. Según su perspectiva, la película es “sobre el lugar donde termina y empieza el personaje, sobre la verdad y la ilusión. Ahora que es más difícil hablar, quiero contar mi historia más que nunca”.

Tras años de conversaciones y de que Tom Cruise manifestara que su regreso era crucial, Top Gun: Maverick (2022) lo trajo de vuelta como Iceman. Ascendido a almirante, el personaje es fundamental para que Pete “Maverick” Mitchell” (Cruise) comience a entrenar a una nueva generación de pilotos y viva una aventura como maestro.
La única escena de Kilmer en la película marca la despedida de Iceman, aquejado de cáncer terminal. Durante esos minutos prácticamente no hay palabras: sólo la gestualidad y los recuerdos de dos viejos amigos (antes rivales) que se reúnen por última vez, y se funden en un caluroso abrazo. Ver ese momento en el cine ya estaba cargado de emoción. Ahora, convertido en el adiós del actor, es simplemente devastador.
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