Un video casero y ropa sin lavar: cómo Val Kilmer se obsesionó con Jim Morrison para la película de The Doors

VAL KILMER JIM MORRISON
Val Kilmer interpretando a Jim Morrison en la película The Doors

Uno de los roles más célebres del fallecido actor, fue su protagónico en la película de 1991. Sin ser un admirador de los Doors, se jugó por ganar el papel del "Rey Lagarto", para lo que incluso grabó un video casero. Fue una transformación a fondo para un rol que lo puso en un lugar diferente.


Fue un tatuaje lo que llamó la atención del actor Val Kilmer. Un chico se tatuó en un brazo al legendario Jim Morrison, el cantante y alma de The Doors. Pero en lugar de la imagen del legendario “Rey Lagarto”, en la piel lucía el rostro entintado del actor en su protagónico de 1991.

“Todavía me sorprende ver gente con un tatuaje mío interpretándolo y no saber que no es Jim”, señaló Kilmer. “Pasa más de lo que crees”.

Aquel rol fue un momento clave en la vida de Kilmer. Para fines de los ochenta, era un actor promisorio que había destacado en filmes como Real Genius (1985) y Top Gun (1986). Pero algo estaba por venir. Por entonces, entre los pasillos de los sets en Hollywood, corría el rumor de una biopic que llevara a la pantalla a Morrison.

VAL KILMER
Val Kilmer interpretando a Jim Morrison en la película The Doors

Incluso hubo varios nombres que sonaban en los medios; John Travolta, Timothy Hutton, Charlie Sheen, Jason Patric, Bono de U2, Michael Hutchence de INXS y hasta Ian Astbury de The Cult, fueron vinculados con proyectos cinematográficos, reales o rumoreados, de The Doors.

Pero Kilmer se interesó en el proyecto. Criado en California, nunca fue un fan de The Doors, pero el personaje lo cautivó. “Había tenido mi póster de luz negra de los Beatles y Jimi Hendrix con el pelo en llamas, pero no de los Doors”, dijo a Entertainment Weekly en 1991.

Mientras, el director Oliver Stone buscaba al actor indicado para el papel. Así se reunió con Kilmer en 1989, tal como lo hizo con otros. “Oliver era como un periodista: muy humilde y desinteresado. Simplemente me hacía preguntas”, recordó el intérprete.

Fiel a su estilo, Kilmer hizo una advertencia a Stone. “Le dije a Oliver: ‘Si tu intención es glorificar su estilo de vida, no tengo ningún interés’. Lo cual fue bastante pretencioso por mi parte decirlo. Pero Morrison era alcohólico, y esa no es forma de vivir”.

Aunque el director se entrevistó con varios actores, algo le llamó la atención de Kilmer. “Su rostro es muy americano, sus huesos son muy anchos y eslavos”, detalló. Además, luego de verlo en Top Secret! (1984), filme en que interpretó a una estrella de rock de los años 50, Stone supo que podía cantar.

VAL KILMER JIM MORRISON
Val Kilmer como Jim Morrison y Meg Ryan como Pamela Courson

Mientras, Kilmer comenzó a empaparse de la mística de Morrison; leyó la biografía No One Here Gets Out Alive (1980), escuchó la música de The Doors y leyó con atención sus letras. Se sintió cautivado por el personaje y así decidió jugársela para obtener el papel.

Lo primero fue grabar una audición. De su bolsillo pagó un equipo profesional y alquiló una casa. Luciendo un maquillaje rudimentario, se plantó frente al micrófono e interpretó un par de canciones de The Doors. Le hizo llegar la cinta a Oliver Stone, pero no lo impresionó. “No fue la gran cosa. Fue bastante horrible, en cierto modo”.

Pero el empeño de Kilmer tuvo una recompensa. Días antes, el productor musical histórico de The Doors, Paul Rothchild, le había sugerido a Stone que lo ideal era encontrar un actor que pudiera cantar las canciones en vivo, ante las cámaras. Así, el director le llevó el video de Kilmer para tener una opinión.

A diferencia de Stone, a Rothchild le impactó ver a Kilmer cantando como Jim Morrison en ese video casero. Así que le propuso llevar al actor al estudio para grabarlo con calidad profesional, cantando con el acompañamiento de las grabaciones originales de The Doors.

Entonces ocurrió el movimiento decisivo. Rotchchild invitó al estudio a los Doors sobrevivientes en ese momento (el tecladista Ray Manzarek, el guitarrista Robby Krieger y el baterista John Densmore). Los sentó en la sala de control y les puso la versión de Texas Radio & The Big Heat que grabó Kilmer. Los tres músicos cerraron los ojos y se concentraron.

Fue entonces que alguien preguntó: “¿Estamos escuchando a Val o a Jim?“. Ahí quedó claro que era el adecuado para el papel.

Obsesionado para recrear al detalle a la leyenda, Kilmer se esmeró. Trabajó personalmente el look de melena, se aprendió 50 canciones de The Doors, bajó de peso para lograr la misma figura y exploró la poesía de Morrison a fondo.

“Adentrarme en la música fue muy divertido”, dijo. “No conocía muchas cosas que no se escuchaban en la radio, así que eso fue lo que hice como preparación. Principalmente, aprenderme todas las canciones”.

Para el set de rodaje, Kilmer se llevó libros de algunos de los autores favoritos de Morrison (Willima Blaker, Jack Kerouac, Arthur Riumbaud). Se hizo rodear de conocidos del “Rey Lagarto” e incluso se hizo correr la instrucción al elenco y al equipo que se refirieran a él solo como Jim Morrison.

Esa inmersión profunda, con los años se ha vuelto legendaria. Incluso hasta en detalles muy mínimos. “A Oliver Stone le gusta ponerse en onda, sea cual sea la escena, así que cuando empezó a degenerar, de eso se trataba -dijo Kilmer en charla con el late de David Letterman-. Le dije que no lavara mi ropa, por ejemplo, para conseguir esa sensación de hardcore sin lavar del rock and roll”.

Como sea, la película no fue un éxito, ni le dio un premio importante a Kilmer. Como sea, marcó un hito en su carrera. Para él, más que la vida de excesos de Morrison, la película tiene otro mensaje. “La película no trata de los años 60. No trata de The Doors. Ni siquiera trata de Jim Morrison. Trata de la fama. Esa es la línea que Oliver eligió para colgarla. A mi manera, he estado intentando no sufrir esos dolores”.

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