La Rosa Náutica, uno de los más antiguos, reconocidos y mejores restaurantes de Perú, quiere expandirse en la región. Y Chile emerge como el candidato con mayor potencial. Para ello, el restaurante de arquitectura europea y construido sobre un muelle en las playas de Lima tomó contacto con dos consultoras especializadas en franquicias en Chile para buscar interesados.
No es la primera vez que Fernando Puga, dueño del restaurante limeño y presidente de la Cámara Nacional de Turismo en Perú, mira a Chile como la expansión natural de su negocio. Hace un año estuvo evaluando el mercado e, incluso, visitó y conversó con sus pares que ya operan en el país. Estuvo así con la gente del Astrid & Gastón, con quienes analizó el potencial de la industria. Y es que Chile se ha convertido en uno de los principales receptores de la cocina peruana. Según el gerente de Inversiones La Macha, que agrupa los negocios gastronómicos de Gastón Acurio, máximo exponente de la internacionalización de esta cocina, en Chile el nivel de facturación anual de todos los restaurantes peruanos supera los US$ 200 millones, cifra que, según los actores del sector, equivale a casi 20% de las ventas totales.
Con esta ventaja, la idea de La Rosa Náutica es abrir su primer restaurante en Santiago y de ahí ver cómo sigue la expansión. El plan es franquiciar la marca a un inversionista local, quien al menos deberá contar con un patrimonio mínimo de US$#1,3 millón. El contrato inicial es de cinco a ocho años.