Luego de la suspensión de la jornada del martes del Festival de Viña del Mar, el evento volvió a su desarrollo normal en la noche de este miércoles y quien abrió el espectáculo fue Carlos Vives.
Uno de los asistentes VIP al anfiteatro de la Quinta Vergara fue el arquero Claudio Bravo. El retirado portero, capitán de la selección chilena bicampeona de América, no solo presenció el show del artista colombiano (junto a su esposa Carla Pardo), sino que también fue protagonista del mismo.
En la primera interrupción de su concierto, cuando ingresan los animadores y le regalan la Gaviota de Plata a Vives, Rafael Araneda da cuenta de la presencia de Bravo y se escucha una sonora ovación desde las graderías. El exarquero del Betis subió al escenario con un regalo para el cantante cafetalero.
Vives, fanático del fútbol (hincha de Unión Magdalena, club de la ciudad de Santa Marta), recibió de parte del oriundo de Viluco una camiseta histórica de la Selección. Se trató de la prenda, de color verde, que usó Claudio Bravo en la campaña que terminó en la coronación en la Copa América Centenario 2016. Por ejemplo, es la que usó en la final ante Argentina.
Luego del regalo y de un breve intercambio de palabras entre el exfutbolista y el cantante, Bravo bajó del escenario para la continuación del show del colombiano, quien posteriormente recibiría la Gaviota de Oro.
“Desde niño me encantó (el fútbol). Los latinos amamos el fútbol. Él es un ícono, cómo no recordarlo. Es uno de los antipenal (atajador de penales) más famosos del mundo”, dijo el intérprete en el backstage.