Luego de conocerse el 23 de mayo que desde la Fiscalía de Osorno se había iniciado una investigación en torno a un operativo antinarcóticos incluido en el programa Alerta máxima (CHV) que resultó ser falso, la atención se volcó hacia los espacios de docurrealidad de la TV local, género con amplia presencia en pantalla, con éxitos como En su propia trampa (Canal 13) y La Vega (TVN).

Aunque el cuestionado caso era, en apariencia, otro de los tantos del programa de la señal de Turner, mostrando la captura de dos jóvenes con 12 kilos de marihuana en el paso fronterizo Samoré, el procedimiento nunca fue real y provocó que tanto el canal como Carabineros tuvieran que salir a dar explicaciones, afirmando que se había querido hacer una recreación, pese a que no se explicitó de esa manera en pantalla.

Se agregó que el equipo responsable de ese capítulo había cometido el error de no informarlo así a la producción del espacio, omisión que terminó con el despido de un periodista y un camarógrafo y fue calificada por CHV como "un hecho grave". Además, los capítulos del 9 y 16 de mayo fueron nuevamente subidos a su sitio web, pero sin las imágenes del decomiso.

Esas, por cierto, no son las únicas reacciones que se ven por estos días en la industria, que viene apostando con fuerza en los últimos años por distintos títulos de docurrealidad.

Desde Canal 13, que tiene una de las áreas más longevas, liderada por Rodrigo Leiva, aseguran que su trabajo se ha destacado por incluir "problemáticas de relevancia social y que han logrado reconocimiento de la audiencia, que valora una labor consistente y respaldada por investigación periodística". Añaden que "estos programas se registran en diversos espacios cotidianos del país", muchas veces "con medios de prensa acompañando las grabaciones".

En una línea similar va lo expuesto por CHV, que evitó referirse a Alerta máxima. "Todos quienes forman parte de los equipos de trabajo conocen que debe existir un cuidado por el formato, registrando sólo hechos reales en tiempo real, sin preparación ni adulteración alguna", indican, junto con detallar que solicitan una firma de consentimiento a quienes participan y se oculta la identidad y el rostro de aquellos que no desean verse expuestos, salvo aquellas personas que sean "sorprendidas en delitos in fraganti". De todos modos, la estación de Espías del amor evalúa darle menos cabida a este tipo de programas, incluyendo a Alerta máxima.

Aunque en Mega explican que títulos como The switch y Efecto mariposa, hoy en pantalla, son "formatos híbridos", en sus orientaciones programáticas señala cómo se debe mostrar este contenido. "En las nuevas fórmulas en las que se mezcla realidad, recreación y ficción, Mega pide ser transparente con el público", dice el texto. "De modo que pueda distinguir tanto la creación de la situación histórica que origina la historia como el material informativo, el de archivo y la recreación".

TVN, que ha tenido al aire programas como Y tú qué harías y La Vega, desistió de dar declaraciones por encontrarse fuera del país la productora ejecutiva del área de telerrealidad, Mariana Hidalgo.