El exministro de Hacienda británico parece estar listo para convertirse en el próximo jefe de gobierno, ya que el principal rival se retira de la competencia.
Max Colchester/ The Wall Street Journal
23 oct 2022 10:22 PM
El exministro de Hacienda británico parece estar listo para convertirse en el próximo jefe de gobierno, ya que el principal rival se retira de la competencia.
La dimisión de Truss se hará efectiva la próxima semana. La disputa para ver quién se hace con el liderazgo del Partido Conservador y, por tanto, quien se convertirá en el futuro primer ministro de Reino Unido, terminará el próximo 28 de octubre.
La mayoría de los miembros del partido quiere que Liz Truss sea reemplazada y uno de los nombres que más suena para ello es el de Boris Johnson, el mismo a quien ella sucedió a comienzos de septiembre.
El exprimer ministro británico visitó Chile para participar del décimo aniversario del fondo de inversión Picton, en el que se refirió a distintos aspectos de su mandato, que se extendió desde 2010 hasta 2016.
El nuevo ministro de Hacienda asumió la cartera el viernes pasado y desmontó el plan de rebajas fiscales propuesto por la primera ministra británica. Truss se disculpó por los "errores" de su programa, pero dijo que no dimitiría.
“Me gustaría pensar que con nuestros aliados tendríamos una buena oportunidad de detectarlo, pero, por supuesto, nunca hay garantías en este espacio”, afirmó el jefe de la Inteligencia de Reino Unido, Jeremy Fleming.
La efigie del monarca empezará a verse en los peniques a partir del mes de diciembre, cuando las monedas de 50 peniques con la imagen del soberano británico empezarán a entrar gradualmente en circulación, según detalló la Real Casa de Moneda.
Reino Unido presenta sus respetos finales al monarca con el reinado más largo de la nación con procesiones y servicios en Londres y Windsor.
En 2015, el índice de multimillonarios de Bloomberg estimó que la reina valía 277 millones de libras esterlinas (US$ 317 millones) solo el 3% de la riqueza del británico más rico.
El cuerpo de Isabel II yace en el histórico Westminster Hall desde el miércoles, y personas de todas las clases sociales y de todo el país y el extranjero han hecho fila durante horas para pasar junto a su ataúd en un flujo constante y emotivo.
Hasta 100 empleados de Clarence House recibieron notificación de que podrían perder su trabajo, medida calificada como "despiadada" por el sindicato. Asimismo, el diario The New York Times atacó al monarca por aumentar su riqueza mientras los británicos recurren a los bancos de alimentos.
Desde que falleció la monarca se han registrado distintas protestas en favor de una república. Esto en momentos en que la popularidad del rey Carlos III va en aumento.
En conversación conLa Tercera, el escritor británico -quien compartió en el castillo de Balmoral con la monarca- estima que los británicos aún no saben cómo absorber la muerte de la reina, considerando que estuvo por 70 años como jefa de Estado. En cuanto al reinado de Carlos, dice que habrá cambios para la realeza y advierte que es posible que quienes abogan para que el país se convierta en una república retomen ese debate.
La monarca se encontraba en su castillo en Escocia cuando falleció, lugar al que se había ido a pasar el verano.
La diplomática Louise De Sousa se refirió al fallecimiento de la Reina Isabel II, ocurrido el jueves en Balmoral, Escocia.