En el triángulo de sus nexos con la magistrada, de quien es el jefe de su campaña para llegar a la Corte Suprema, y con el hoy ministro de Justicia y ex presidente UDI, a Campos le sigue pesando su condena por maltrato a menores (1997). Ahí los testigos describían golpes, disparos con rifles a postones y cables con corriente. En el mismo expediente, Larraín aseguraba conocerlo y subrayaba que su conducta era a prueba de balas.
Leslie Ayala y Sebastián Minay
10 may 2019 01:35 PM