Los límites que antes creíamos firmes han sido inesperadamente cuestionados por una estulticia majadera y agresiva que se refugia en la paranoia, niega los hechos que le resultan incómodos y ve el mundo como una permanente conspiración a la que hay que enfrentarse despreciando al más pobre, al extranjero y al diferente, porque en ellos está la fuente de todas las miserias presentes, pasadas y seguramente las futuras.
Óscar Contardo
22 sep 2018 01:42 PM