Mientras el gobierno confirmó que traerá a 30 familias sirias refugiadas, los 200 que han entrado al país desde que empezó el conflicto se enfrentan a trabas del sistema para estudiar, trabajar, acceder a bancos o conseguir visa permanente. Ya a salvo del terror de la guerra, hoy piden un lugar en la sociedad chilena.
Nicolás Alonso // Fotos: Marcelo Segura
15 abr 2016 02:30 AM