El director ejecutivo de Tesla, un tuitero habitual con casi 100 millones de seguidores, es "un caso atípico entre los casos atípicos'', dijo Darius Kazemi, un programador informático. Los investigadores señalan que la prominencia de Musk y su interacción con otros usuarios, así como los temas que tuitea, lo convierten en un imán para las personas que buscan difundir spam y otros contenidos sospechosos.
Sarah E. Needleman de The Wall Street Journal
6 jun 2022 11:50 AM