Expertos consultados por el Banco Central anticipan un dólar estable en los próximos días.
David Nogales Toledo
26 dic 2019 09:51 AM
Expertos consultados por el Banco Central anticipan un dólar estable en los próximos días.
Un documento, que no necesariamente representa la opinión del BCE, mostró que incluso en -1% el BCE no alcanzaría la llamada tasa reversa.
El emisor británico la dejó congelada en 0,75%.
Dicho factor fue uno de los que llevó al consejo del instituto emisor a mantener la TPM en 1,75% en su reunión de inicios de diciembre, de acuerdo a las minutas del encuentro dadas a conocer este jueves.
La entidad del país báltico, que tiene su propia moneda y no pertenece a la eurozona, había sido el primero, en 2015, en bajar las tasas de referencia hasta índices negativos.
La idea sería aplicar los tipos de interés directamente a los ciudadanos, algo que "sería más efectivo y ágil para estimular la demanda y la inflación.
Si bien es inevitable que luego de la depreciación multilateral del peso enfrentemos un periodo de mayor inflación, este efecto sería acotado y eminentemente transitorio.
Además, el organismo indicó que espera que su programa de compras de activos siga adelante al ritmo de 20.000 millones de euros mensuales.
El Comité explicó que la postura actual es "apropiada" para apoyar la expansión de la actividad económica, las fuertes condiciones del mercado laboral y la inflación cerca del objetivo de 2%.
Calculan que el Imacec de noviembre sufra una contracción de 4%, mucho peor a la contracción de 3,4% de octubre.
El ente emisor advierte que la trayectoria de la inflación estará afectada por dos factores: las mayores brechas de capacidad dadas por el menor crecimiento, como consecuencia de la crisis social, y los efectos de la depreciación del peso. Acerca de cuál predominará, el BC reconoce que "es temprano" para dilucidarlo.
La instancia sostuvo que el instituto emisor debiera esperan a contar con nuevos antecedentes sobre la evolución de la variables macroeconómicas antes de modificar la TPM.
De un modo más sutil, ha dado continuidad al discurso de desdepedida de su predecesor, que en sus últimas comparecencias pidió abiertamente capacidad fiscal para la eurozona.
Podría suponer el preámbulo de una política monetaria más agresiva de rebaja del precio del crédito.
Tdos los Consejeros concordaron en que la opción de reducir la TPM en 25 puntos base se imponía claramente a otras alternativas.