Fernanda Kri Amar*
6 jul 2022 10:39 AM
Debido a la pandemia, la generación universitaria 2020 no había podido asistir de forma presencial a sus casas de estudio, algo que cambió este año. Para muchos, el ver cara a cara a sus “compañeros virtuales” ha significado un positivo cambio de vida, aunque las nuevas rutinas no han sido sencillas. Los estudiantes valoran los beneficios de la presencialidad, aunque para algunos jóvenes de regiones que estudian en Santiago el cambio no ha sido tan fácil.
Varios estudiantes de educación superior que regresaron a sus ciudades durante la pandemia, se han encontrado con una sorpresa ahora que las clases presenciales volvieron: los departamentos que arrendaban hace tres años están, en promedio, 20% más caros. Y eso está empujando soluciones desesperadas: desde considerar viajar cuatro horas diarios a congelar la carrera.
Obsequiarle algo a un joven estudiante no es tarea fácil. Tras preguntarle a actuales y recientes alumnos, concluimos que el foco debe estar en dos aspectos: la utilidad y el relajo. Regalos que sirvan para estudiar o en su defecto para distraerse de los libros y las clases.
Los académicos coinciden en que la salud mental tiene impacto en el desempeño estudiantil y también en la deserción. El grupo también velará por la formación de capital humano avanzado y avances para la calidad e interoperabilidad de datos.
Razones hay muchas, dicen expertos. Conexiones a internet inestables que impiden encenderlas, la verguenza de mostrar un espacio personal hasta el miedo de que ese video se replique en redes sociales. Pero también es un asunto de forma: la virtualidad agota.
Resultados preliminares de estudio de la U. de Chile detectó que alumnas jóvenes con padres de menor nivel educacional y jóvenes no cisgénero presentan mayor sintomatología depresiva y ansiosa, mayor riesgo suicida y menor bienestar subjetivo, síntomas que en su mayoría se incuban en la adolescencia.
Según investigación los horarios de las actividades diarias influye no solo en la alimentación sino también en la generación de hormonas que llevan al aumento de peso y falta de atención.
El primer año universitario no ha sido lo que esperaban los novatos. Producto de la pandemia, no han existido ni bienvenidas, ni paseos para conocerse o conversaciones en el patio. El semestre llega a su fin sin que ellos hayan pisado la universidad, lo que trae consigo dificultades académicas y consecuencias sociales. Abajo quedaron las expectativas de independencia y vida universitaria para estos alumnos que tuvieron que iniciar su formación universitaria a través de una pantalla.
"Malcriando a los jóvenes estadounidenses" es el libro con que el abogado Greg Lukianoff y el sicólogo Jonathan Haidt abren un debate sobre los universitarios. Analizan lo que consideran una excesiva sobreprotección a los jóvenes y cómo eso los hace frágiles, inhabilitándolos para enfrentar la adversidad y el debate. Los autores plantean que la Generación Z -nacidos después de 1996- está camino al fracaso. ¿Y en Chile ocurre lo mismo? Las opiniones difieren. Mientras, Haidt defiende aquí su postura.
El presidente venezolano pidió a los estudiantes alistarse en milicias universitarias para prepararse ante eventuales ataques del "imperialismo norteamericano" y la "oligarquía". El gobernante se encontraba en un acto transmitido en cadena obligatoria de radio y televisión. Fuente: EFE
De fondo se escucha claramente un enfrentamiento y en las imágenes se logra ver a un grupo de estudiantes ocultos tras una barricada. Este registro se realizó en el marco de ataques paramilitares en Nicaragua y el hecho se viralizó inmediatamente. Fuente: ElSalvador
Desempleo en profesionales con este nivel académico llegó al 16%. Ayer, miles de personas marcharon por la ciencia.
Estudio en el que participaron más de 1.400 alumnos, también concluye que el 39,7% de las mujeres y el 21,8% de los hombres padece de somnolencia diurna.