“Muskland”, el lugar texano donde el dueño de Tesla planea construir su propia ciudad

Ubicada en Texas, centro neurálgico de las empresas bajo su control, Elon Musk planea formalizar la constitución de una ciudad que bautizará como “Starbase”. La idea debe ser votada por los lugareños, pues se crearía un nuevo municipio que ya cuenta con un eventual alcalde, así como dos comisionados. Pero críticos aseguran que, desde las sombras, será el aliado de Donald Trump quien gobierne el lugar.
La ciudad de Bastrop, en el centro de Texas, ha sufrido cambios radicales en los últimos años. A unos 40 minutos en automóvil desde Austin, este pueblo evoca las típicas postales de películas western de antaño, donde sombreros y botas de cuero conviven con calles cuyo trazado, según la revista Fortune, poco ha cambiado desde la década de los años 30 del siglo XIX.
Pero todo eso parece haber acabado luego de que Elon Musk, empresario dueño de X, Tesla, The Boring Company y SpaceX, tomara la decisión de fundar una ciudad propia a pocos kilómetros de la base de operaciones de sus compañías. Será cerca de Bastrop, en Boca Chica, donde planea crear su propia ciudad empresarial.
Y todo apunta a que pasará de multimillonario y cercano asesor del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a alcalde de facto del futuro municipio, cree el medio Politico. Al menos está dando los primeros pasos para cumplir ese deseo que, según The New York Times, pocos titanes de la industria han podido completar.
“Esto no pasaba antes. ¡Mira el tráfico!”, dijo la residente María Morales a Folha de Sao Paulo, periódico brasileño que visitó el lugar. Apuntaba a cuatro camionetas estacionadas en la calle, todas del modelo Cybertruck, el ahora icónico vehículo creado por Tesla.
Con ‘antes’ se refería al tiempo en que Musk todavía no trasladaba sus empresas hasta el estado republicano de Texas, en lo que muchos consideraron una huida del estado demócrata de California y donde gran parte de las empresas tecnológicas apostaban sus oficinas. Una de las razones del cambio fueron las ventajas fiscales de instalarse en el lugar.
Ahora es el pueblo de Boca Chica, en Texas, donde planea asentar la construcción de una ciudad empresarial que espera llamar Starbase. Esta se ubicará en la costa sur de Texas, donde tiene la sede de su empresa de lanzamiento de cohetes, SpaceX.

Durante mucho tiempo, años, pareció que el proyecto estaba muerto, porque crear un municipio en el estado del sur de Estados Unidos requiere no solo de una cierta cantidad de habitantes, sino también de un apoyo mayoritario de los votantes locales.
Pero lentamente esos requisitos se han ido cumpliendo. El pueblo de Boca Chica está ubicado a 2.900 kilómetros de Washington y es uno de los condados más pobres del país. Y el 3 de mayo será testigo de una importante votación para las aspiraciones de Musk: se les pedirá a los ciudadanos que “opinen sobre una iniciativa electoral que plantea si la base de operaciones SpaceX de Musk debería convertirse en su propio municipio, llamado Starbase”, explicó Politico.
La intención del magnate derivado en agente de primera línea de la política estadounidenses es que el plan se inicie cuanto antes. “La sede de SpaceX ahora estará oficialmente en la ciudad de Starbase, Texas”, escribió en X, la red social que compró, a principios de marzo.
No se trata de una apuesta al aire. Durante años, particularmente desde 2014 -fecha en que SpaceX llegó a la zona-, la gran mayoría de los residentes originales de la ciudad vendieron o arrendaron sus propiedades. Fue un trabajo lento, pero que dio sus frutos: la mayoría de los cerca de 500 residentes actuales de Boca Chica son empleados de la compañía, y es común ver estacionados fuera de las casas vehículos de Tesla.
Según The Associated Press, solo 10 de los aproximadamente 250 terrenos que se incluyen en los nuevos límites propuestos para la ciudad de Elon Musk no pertenecen a miembros de la compañía.
La operación para formalizar “Muskland” ocurrió en diciembre del año pasado, cuando 70 de esos residentes -todos empleados de la firma- presentaron una petición al condado de Cameron solicitando unas elecciones que incorporarían a Starbase como municipio, explicó Politico.
Y ya hay todo un entramado gubernamental armado. Gunnar Milburn, gerente de seguridad de SpaceX, fue designado primer alcalde de la ciudad, pero medios locales informaron que el nombre fue reemplazado por el de Robert Peden, vicepresidente de pruebas y lanzamiento de SpaceX en Texas. En tanto, dos empleados de la empresa, el director de ingeniería y el director senior de salud y seguridad medioambiental, serán los comisionados de la ciudad.
Todo apunta a que Musk, tal como ocurre en la administración de Donald Trump, será un supervisor-funcionario no elegido en las urnas.
“Esta es una situación muy singular”, dijo al diario The New York Times en noviembre pasado Alan Bojorquez, abogado de Austin especializado en ayudar a grupos de residentes de Texas en el proceso de constitución de nuevos municipios. En aquella ocasión, cuando se supo de la formalización del proceso, también dijo que nunca había ayudado a una empresa que quisiera que sus empleados formaran su propio municipio.
De ser aprobado en las urnas, Starbase podría contar con sus propios servicios de emergencia, solicitar subvenciones federales y escribir sus propias ordenanzas.

La jugada incluyó a toda la zona. Además de Boca Chica, ciudades como Bastrop, que son más grandes, han vivido de primera mano la llegada del conglomerado de empresas de Musk. Fue en 2021 cuando el grueso de ellas hizo su arribo, por ejemplo, instalando un edificio de 65.000 metros cuadrados en un lugar rodeado de granjas. Al mismo tiempo instaló la Boring Bodega, con bar, salón de belleza y zona de juegos con billar y videojuegos, relató Folha de Sao Paulo.
“El espacio frecuentado por los empleados -ninguno de los presentes accedió a hablar- está abierto a los visitantes, que pueden comprar y consumir”, añadió el periódico.
A pocos pasos se encuentra la escuela Ad Astra (por las estrellas en latín), uno de los polémicos experimentos del magnate conservador. En línea con sus críticas a la “educación tradicional”, el sitio se define en su página oficial como uno “centrado en el aprendizaje práctico”, que anima a los alumnos a “explorar, experimentar y descubrir soluciones a problemas del mundo real”.
Greg Abbott, el gobernador texano, ha elogiado la propuesta. “Al menos enseñarán a los estudiantes habilidades realmente aplicables en el mercado laboral, en lugar de imponer ideologías ‘woke’”, escribió en X, refiriéndose al término utilizado por los conservadores para referirse a la agenda progresista.
Por otro lado, son varias las entidades que han criticado la llegada de Musk y sus trabajadores a la zona, alegando ruidos constantes y vibraciones, por los lanzamientos espaciales, pero también una contaminación importante en las fuentes de recursos naturales.
Los lugareños, otrora orgullosos de la calidad del agua del río Colorado, hoy denuncian que se han visto contaminadas por los residuos de las fábricas y edificios del conglomerado de Musk. Es más, una de las obras fue paralizada tras quejas ante las autoridades, y en 2024 la empresa anunció que trabajaría en un acuerdo con el gobierno para invertir en el tratamiento del agua y controlar la cantidad de residuos, aseguró Folha.
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