Rabia socialista hace tambalear base de apoyos para pelear presidencia de la Cámara con Camila Rojas (FA)

PARTIDO SOCIALISTA
La bancada PS.

El diputado Marcos Ilabaca (PS) dijo que la relación con el Frente Amplio, "que ha sido difícil permanentemente, hoy día es compleja". El jefe de los diputados del PS, Juan Santana, quien es uno de los que está tratando de poner paños fríos a las tensiones, aseguró, sin embargo, que estarán los votos para apoyar a la legisladora frenteamplista.


Hasta ayer el conteo de votos para elegir quién ocupará la presidencia de la Cámara seguía estrecho.

Sin embargo, el fallo del Tribunal Constitucional, que acoge la destitución de la senadora Isabel Allende (PS), revolvió el escenario. Ello podría tener un impacto en el voto de ciertos diputados, que están convocados a las 17 horas del próximo lunes para elegir a su nueva autoridad en reemplazo de Karol Cariola (PC).

Hasta ahora la alianza gubernamental aspira a retener la presidencia de la corporación con la diputada Camila Rojas (Frente Amplio), expresidenta de la Fech y exjefa de su bancada. El problema de la candidatura de Rojas –quien se define como una “buena representante del ethos” de su colectividad– es que la molestia del Partido Socialista (PS) con el Frente Amplio (FA) aún no ha decantado y, dado el virtual empate que existe en la Cámara, cada voto, cada ausencia, cada descuelgue puede ser decisivo para el resultado.

Desde el PS responsabilizan al frenteamplismo de la caída de su parlamentaria más emblemática: por su historia personal, por ser hija del fallecido presidente Salvador Allende y, además, haber sido presidenta del partido, de la Cámara y del Senado.

El malestar de los socialistas no solo se basa en la presunción de que la fallida compraventa de la casa del fallecido mandatario fue concebida y empujada por el Presidente Gabriel Boric y su equipo asesor, sin medir las consecuencias constitucionales. Hoy la Carta Fundamental prohíbe a los parlamentarios celebrar contratos con el Estado.

No obstante, en la tienda que dirige la senadora Paulina Vodanovic causó, incluso, más irritación el hecho de que el fallo de destitución de Allende “inexplicablemente” –dicen los socialistas– también contó con el voto a favor de las ministras Daniela Marzi y Nancy Yáñez, ambas designadas por Boric y ligadas políticamente al FA.

Además, para varios socialistas, la celebración del frenteamplismo, al proclamar a su candidato presidencial, el diputado Gonzalo Winter (FA) -justo después de los trascendidos del fallo-,  fue el colmo, ya que expuso una falta de empatía con lo que estaba pasando.

Varios diputados del PS, en privado, admiten que para ellos hoy es complejo apoyar la candidatura de Camila Rojas y darle al Frente Amplio un nuevo festejo en medio de un momento de “duelo” partidario por la situación de la senadora Allende.

Incluso, a pesar de que hay intentos por alinear al oficialismo de parte de la directiva o el gobierno, el voto de cada legislador socialista, dicen, se definirá personalmente y, posiblemente, por factores más emocionales que racionales.

El jefe de los diputados del PS, Juan Santana, quien es uno de los que está tratando de poner paños fríos a las tensiones, aseguró, sin embargo, que estarán los votos para apoyar a Rojas. “La decisión del TC nos duele como partido y es evidente que existe molestia. En esto hay que ser tajante: la elección de la presidencia de la Cámara no está en riesgo. Debe haber responsabilidades políticas, pero se tienen que hacer valer donde corresponde. El PS ha sido profundamente leal y esperamos que exista reciprocidad por parte del gobierno ante la cesación de una de nuestras figuras más importantes”.

Un poco más críptico de lo que pasará el lunes fue el diputado Marcos Ilabaca (PS): “La relación, que ha sido difícil permanentemente con el Frente Amplio, hoy día también es compleja”.

El jueves pasado, otro diputado PS, Daniel Melo, también había  apuntado al FA. “La extrema derecha, con incluso el voto de las representantes del Frente Amplio en el TC, debe estar celebrando”, dijo.

Represalias

La elección de la presidencia de la Cámara, sin embargo, es solo la primera instancia de una serie de votaciones en las que podría manifestarse la rabia de los socialistas, quienes advierten un intento de desplazamiento del Frente Amplio en espacios de poder. De hecho, uno de los principios a los que se ha ceñido el Presidente Boric para hacer nombramientos es romper la lógica del antiguo sistema binominal (ex- Concertación vs. derecha) e incluir a representantes de la nueva izquierda.

Por ejemplo, está pendiente la votación de los nuevos integrantes del consejo directivo del Servicio Electoral, instancia a la que el Presidente Boric está proponiendo a la abogada Antonia Rivas (Frente Amplio).

Incluso antes del fallo, esta nominación ya tenía disgustados a los senadores socialistas, que querían que un militante de la colectividad hubiese sido escogido para el cargo de consejero del Servel, en el cupo que debe dejar Alfredo Joignant (quien debido a una exigencia legal debió renunciar a su militancia socialista).

Otro inminente foco de tensión será la nominación del Presidente de quiénes serán los dos nuevos ministros suplentes del TC. En vista de que se trata de proposiciones presidenciales que deben contar con dos tercios del Senado, el acuerdo es que sean uno de cada lado y los nombres tentativos son Domingo Lovera (Frente Amplio) por la izquierda, y el exasesor de LyD Daniel Montalva como carta de la derecha.

En todas estas designaciones, que obligatoriamente deben pasar por la Cámara Alta, en el PS dan por descontado que sus senadores rechazarán los intentos para instalar a representantes del Frente Amplio en espacios que eran ocupados por académicos y juristas afines al socialismo.

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