Se trata de un fármaco bautizado MariTide creado por la empresa biotecnológica Amgen.
El medicamento en sus ensayos preliminares, ayudó a los pacientes a perder una cantidad significativa de peso. Los voluntarios que tomaron MariTide perdieron el 20% de su peso corporal en comparación con los que recibieron placebos.
La mala noticia es que el 11% de los participantes abandonaron el estudio debido a los efectos secundarios. Los más comunes incluyeron náuseas y vómitos.
La gran ventaja de MariTide es que se administra con una inyección mensual, y potencialmente incluso con menos frecuencia que sus rivales. Eso podría darle una ventaja sobre las terapias de la competencia que requieren inyecciones semanales.
El medicamento actúa dirigiéndose a dos hormonas ampliamente conocidas como GLP-1 y GIP, que desempeñan un papel en el control del azúcar en sangre y el apetito.
El laboratorio fabricante, espera comenzar los ensayos de fase 3 el próximo año, sin embargo, es probable que MariTide aún tarde algunos años en salir al mercado.