Cinco tips para interpretar de mejor forma un test vocacional

Primer día de clases en la Universidad Catolica de Valparaíso
En las grandes instituciones de educación superior, las clases están suspendidas.

A solo un par de semanas de que los 260 mil inscritos rindan la nueva prueba de transición, muchos aún pueden tener más dudas que certezas frente a las carreras que quieren estudiar. Por eso, los test vocacionales aparecen en el radar. Acá, especialistas entregan una serie de consejos que los estudiantes debieran tomar en cuenta para escoger una posible profesión.



El próximo 4 y 5 de enero, más de 260 mil personas podrán rendir la nueva Prueba de Transición Universitaria (PTU), por lo que muchos jóvenes del país, junto con preparar las nuevas evaluaciones que reemplazarán a la PSU, se encaminan a optar por alguna profesión. Aquí, el concepto de vocación aparece entre quienes deberán elegir una carrera universitaria. Pilar Cox, orientadora vocacional y vicedecana de la facultad de Educación de la PUC, comprende la vocación como “un llamado interno, hacia las cosas que los motivan, así como también un llamado al mundo que los rodea, los temas que son importantes y de las cosas les gustaría cambiar”.

Cox considera relevante distinguir este llamado a hacer algo, sobre todo en la elección de una carrera, porque al elegir encuentran una forma de llevar a cabo dicha vocación. Misma visión comparte Simón Mitchell, fundador de Terapi.cl, quien frente a la incertidumbre de quienes deben elegir, explica que la carrera universitaria pasa a ser el medio y no el fin de lo que los jóvenes quieren. “Logrando esa claridad, la carrera va a ayudar a consolidar mi vocación”, sentencia.

Si bien algunos ya tienen decidido qué carrera elegir, las dudas e incertidumbre son parte del panorama de quienes aún no toman una decisión compleja y personal. Los tests vocacionales aparecen como una opción para dilucidar esa respuesta, incluso si cuentan con una idea más o menos clara sobre qué estudiar. Según Cox, son pruebas elaboradas con nivel científico que buscan que se transparenten intereses a través de elecciones.

Ambos especialistas coinciden que, para quienes acudan a estos tests, lo más probable es que no salga algo muy distinto a los intereses que cada persona conoce, pero ordena las elecciones, ya que las preguntas están hechas para ir dando prioridad a las profesiones que más llaman la atención. Los tests vocacionales también preguntan sobre las habilidades personales, por lo que buscan, a través de ciertas preguntas, conocer cuáles son los ramos preferidos del estudiante en el colegio, actividades o pasatiempos, buscando delinear un perfil que represente a cada persona.

Para acompañar este proceso, los entrevistados resumen en cinco pasos cómo interpretar de mejor forma estas pruebas que ayudan a definir una decisión:

  • No quedarse con una sola opción: En internet hay diversos sitios gratuitos para realizar los tests. Algunos parten con 15 preguntas y otros son más elaborados. Para un estudiante secundario que realiza estos tests sin compañía, hay algunos sitios webs que tienen apoyos para la interpretación y van guiando, según los resultados, ciertas gamas de actividades. Pero los tests que solo entregan resultados requieren que busquen más de una opción e incluso, realizarlo tras un par de días para ver si entrega respuestas similares.
  • Acompañar la respuesta con información extra: Los tests suelen sugerir una variedad de carreras y ahí viene el momento de explorar. Es recomendable revisar los sitios de las universidades, leer las mallas, e incluso buscar apoyo en las mismas instituciones, quienes siempre cuentan con personas dispuestas a resolver dudas para ayudar a entender la interpretación. “Más allá de que estemos en pandemia, la posibilidad online también permite encontrarse con orientadores que ayuden a comprender estos resultados que, a veces, no son literales”, explica Mitchell.
  • No aislar los resultados del test: Más de algún joven se sentirá “perdido” en caso de que las expectativas que entregue el test vocacional no coincidan con los resultados de la prueba de transición. Es importante no traicionar la vocación y a la vez no tomar estas decisiones de manera aislada, porque la decisión vocacional es de las primeras que una persona toma individualmente. Normalmente, en el espacio presencial, se conversa con compañeros de curso o los profesores, pero todas esas redes se han visto afectadas, volviéndose un punto riesgoso.
  • Discute con adultos: Tomar una decisión independiente no significa tomarla en solitario. El test no debiese decir que estudies una carrera en particular, sino que debe entregar una serie de pistas que lleven a investigar opciones. Los especialistas invitan a encontrar espacios de conversación con figuras adultas, desde los mismos profesores hasta los padres. Frente a este último, Pilar Cox complementa que “muchas veces los padres conocen una parte de sus hijos que ayuda a acompañar el proceso de decidir, conocen sus dudas y pueden buscar cómo apoyarlos. Es importante acompañarlos sobre todo cuando las redes naturales de los jóvenes están resentidas por la pandemia”.
  • Acabar con las expectativas: Simón Mitchell de Terapi.cl explica que la etapa entre los 17 a los 21 años es un espacio de exploración, de ir descubriendo, y que va de la mano de la situación económica o social que afectan la elección de la carrera. “Es un proceso de desarrollo que lo teñimos socialmente de este carácter definitorio, porque muchas veces hay un tema económico involucrado”, asegura. Frente a la presión de tomar una decisión que se mantenga en el tiempo, ambos expertos aseguran que lo más importante es explorar todas las oportunidades y decidir con cautela, para así no generar expectativas altas que puedan afectar en la moral de quienes rinden la PTU.

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