Hospital El Carmen de Maipú en crisis: UCI está cerrada desde enero por fallas en aire acondicionado

La Unidad de Cuidados Intensivos del recinto permanece fuera de funcionamiento desde el 6 de enero debido a un colapso en el sistema de aire acondicionado. Esta situación ha generado caos en la atención, obligando a derivar pacientes a otras unidades, ya que se han perdido 18 camas, mientras las reparaciones continúan sin una solución definitiva a la vista.
“Buscamos solución.” “Desde enero la UCI está cerrada. Queremos una solución concreta. Basta de cambios diarios.” Esos son algunos de los mensajes que se leen en las paredes del Hospital El Carmen de Maipú, donde funcionarios y familiares de pacientes han expresado su preocupación ante el cierre prolongado de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), que dejó de operar el 6 de enero debido a fallas en el sistema de aire acondicionado, lo que provocó un aumento extremo de la temperatura en la sala, alcanzando los 29 °C.
La situación se volvió insostenible tanto para los pacientes como para el personal de salud, ya que el calor afectaba la estabilidad de los medicamentos, el bienestar de los hospitalizados y las condiciones de trabajo del equipo médico. Frente a esta situación, la dirección del hospital tomó la decisión de cerrar la UCI y reubicar a los pacientes en otras áreas, una medida que, lejos de ser temporal, se ha extendido por varios meses sin una solución clara a la vista.
Ante esto, una funcionaria de la UCI del establecimiento relata que el cierre ha generado un caos en la organización interna, con traslados constantes y falta de información clara sobre los plazos de reapertura. “Nos han movido de un lado a otro sin un cronograma definido. Primero nos dijeron que serían unas semanas, luego un mes y ahora nos hablan de cuatro meses. No hay respuestas concretas”, señala.
Además, advierte que la falta de una unidad de cuidados intensivos operativa no solo afecta a los pacientes que requieren atención crítica, sino que también ha repercutido en otras áreas del hospital, como la unidad coronaria y los pabellones quirúrgicos, donde se han suspendido procedimientos por la falta de camas disponibles.
En concreto, son 18 las camas de UCI que quedaron inhabilitadas tras el cierre, lo que ha obligado a derivar pacientes críticos a otros centros asistenciales o a mantenerlos en unidades que no cuentan con las condiciones óptimas para su atención. De hecho, la funcionaria advierte que “algunos han sido trasladados a la unidad coronaria, pero esta no está equipada para aislar a pacientes con infecciones, lo que pone en riesgo su recuperación”.
José Luis Espinoza, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Enfermeras y Enfermeros de Chile (Fenasenf), afirma que “se rompió el sistema de aire acondicionado y no pueden atender a los pacientes en esas condiciones. Los pacientes de UCI son pacientes muy complejos, son la categoría más crítica de la atención sanitaria, entonces, en este caso, no se puede brindar atención así. Por ello, optaron por cerrar la UCI completa”.
Un establecimiento concesionado
Eso sí, el presidente del gremio afirma que hay un problema más grave de fondo: la administración del hospital. Y es que este es un recinto concesionado, lo que significa que la infraestructura y su mantenimiento dependen de una empresa privada.
Y hasta ahora todos han señalado a la concesionaria como la gran culpable.
Consultada por el problema, Patricia Mellado, directora del Hospital El Carmen, afirma que “en esa misma línea, como hospital hemos establecido un plan de contingencia para seguir brindando los cuidados a nuestros usuarios, coordinando el traslado de pacientes que requieran camas UCI al sistema privado. Es importante mencionar que todos los costos asociados a este traslado son asumidos por la empresa concesionaria”.
Eso sí, el hospital se ha encargado del manejo clínico y de coordinar el traslado de los pacientes a otros centros asistenciales. Además, ante el incumplimiento, la concesionaria arriesga sanciones, partiendo por multas.
En ese contexto, el presidente de la Fenasenf argumenta que “es un problema estructural de fondo y de mucha importancia porque finalmente es la concesionaria la que no está respondiendo a las demandas de atención sanitaria de la población. Hay que ser superenfáticos en que la concesión de hospitales no es una herramienta efectiva a largo plazo. No corresponde que se sigan concesionando los hospitales, porque no es una respuesta eficiente”.
Comenta
Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbete aquí.