El gobierno británico apoyaría una intervención militar sancionada por las Naciones Unidas en Costa de Marfil para obligar al Pesidente Laurent Gbagbo ceder el poder a Alassane Quattara, reconocido por la comunidad internacional como vencedor en las elecciones del 28 de noviembre.
Según declaró a Radio 4 de la BBC, el ministro británico de Exteriores, William Hague, la expresión de apoyo no significa que esté ofreciendo destinar tropas británicas al país africano, donde Londres envió ya a un militar de enlace para que analice la situación en terreno. Aunque la posibilidad está siempre que estos países buscaran el respaldo de la ONU, reiteró.
Hague subrayó que el Reino Unido "busca la resolución de la crisis a través de todos los medios diplomáticos posibles".
Recordó que han sido congeladas las cuentas bancarias oficiales de Gbagbo, lo que significa que "se le acabará el dinero en las próximas semanas y eso quiere decir que se le acabará el poder", ya que depende del apoyo del Ejército marfileño.
"(Gbagbo) No debería subestimar la determinación de la comunidad internacional para que se reconozca la voluntad de la gente de su país", incidió el jefe de la diplomacia británica.
Costa de Marfil vive una crisis política desde la celebración de los comicios en noviembre, ya que Gbagbo, que se considera ganador, se niega a dar paso a Ouattara, reconocido internacionalmente, y ha denunciado repetidamente estos últimos días "un complot" orquestado por Francia y Estados Unidos para apartarlo del poder.