El gobierno de Mariano Rajoy abrió hoy por primera vez la puerta a suspender la autonomía de Cataluña si el jefe de la región del noreste de España, Artur Mas, celebra el referéndum independentista del 9 de noviembre.
"Hay líneas que no se pueden franquear", manifestó el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo.
"El gobierno utilizará todos los medios a su alcance, absolutamente todos, incluido todo lo que haya que incluir, para evitar la consulta", dijo al ser preguntado en Madrid por la posibilidad de que el gobierno aplique el artículo 155 de la Constitución en la región, de 7,6 millones de habitantes.
Ese artículo permite la suspensión de la autonomía regional si la comunidad no cumple con las obligaciones que le imponen la propia Carta Magna u otras leyes o si actúa "de forma que atente gravemente al interés general de España".
"Solo la ley, pero toda la ley", insistió Margallo en un desayuno informativo en Madrid.
El Parlamento de Cataluña aprobará el viernes una ley de consultas para avalar el referéndum, que el gobierno de Rajoy considera ilegal, y convocarlo oficialmente. El Ejecutivo español impugnará inmediatamente la ley, que quedará en suspenso solo con la admisión a trámite por parte del Tribunal Constitucional.
Mas deberá entonces decidir si saca las urnas a la calle pese al veto, asumiendo la "desobediencia civil" a la que le insta el partido secesionista ERC, socio de CiU, el suyo, en el Parlamento catalán, o si renuncia a ella.
ERC pidió hoy a Mas entrar en su gobierno para "blindar" la consulta. Hasta ahora, pese a los llamamientos del jefe del gobierno catalán, la formación secesionista había rehusado entrar en el Ejecutivo regional.
Mas, que el lunes abrió la puerta a adelantar elecciones si Rajoy veta el referéndum, advirtió a ERC de que podría pactar en la Cámara parlamentaria regional con "otras fuerzas", en referencia a los socialistas.
Entre tanto, dos días antes del referéndum de independencia de Escocia, el ministro de Exteriores español negó hoy que España haya mantenido contactos con el líder secesionista escocés Alex Salmond, tal y como aseguró este.
Margallo no quiso pronunciarse sobre la posibilidad de que España vaya a vetar el ingreso en la Unión Europea de Escocia en caso de que se independice de Reino Unido. Un triunfo del sí sería "muy malo", dijo. "La división de un Estado miembro de la Unión Europea sería un precedente pésimo".