La esquiadora chilena Noelle Barahona no podría haber tenido un debut más complicado en los Juegos Olímpicos de Sochi: vomitó toda la noche, durmió una hora y no llegó a la meta en la supercombinada por una caída.

"Me intoxiqué con algo que he comido", explicó a la agencia DPA la esquiadora que con apenas 23 años está viviendo sus terceros Juegos de invierno: "Tuve vómitos desde las 12 hasta las 6".

Tras pasar una mala noche, la dura pista del centro alpino de Rosa Khutor no dio tregua a la chilena, que sufrió una caída cuando realizaba el descenso y quedó fuera de competencia en la primera de las dos pruebas que componen la supercombinada.

"Fue un error de apoyo. Me incliné mucho y perdí el apoyo", dijo Barahona. "Pero no me duele nada y estoy muy bien", añadió.

Barahona, que debutó con apenas 15 años en los Juegos de Turín 2006 y luego repitió en Vancouver, confía en competir en las cuatro disciplinas restantes del esquí alpino pese al golpe.

Aunque la indomable montaña de Krasnaya Polyana le impone objetivos más modestos: "Sólo quiero esquiar bien y disfrutar. Poder sentirme cómoda en la pista".