Una de las áreas más densas del informe de Deloitte sobre la administración Jadue, tiene que ver con préstamos a clubes aprobados irregularmente, y el cobro de cheques y recibos de pago a título personal de diferentes directivos y personeros del fútbol. El informe no logra precisar si es que, efectivamente, los dineros cobrados por terceros llegaron o no a los clubes, como se pensaba inicialmente. O, al menos, como debía ser.
Uno de los mencionados en el texto es Pablo Tallarico, quien figura cobrando millonarios cheques destinados a Deportes Concepción. “Estoy tomando un avión rumbo a Francia. Pero no he visto nada. No sé de qué se trata lo del informe. No tengo plata como para comprar algún diario o revista”, expresó escuetamente el uruguayo al ser contactado por La Tercera.
Entre 2013 y 2015, la ANFP destinó $3.870,7 millones por concepto de préstamos a equipos, sin embargo, de dicho monto, el 36,2% llegó a manos de terceros. Es decir, más de $1.400 millones que fueron a parar, además de a Tallarico, a Gilberto Araya, John Silva y Mauricio Peyreblanque.
El informe revela, también, una serie de irregularidades en la obtención de recursos para Deportes Concepción y la concesionaria que administra el club, Fuerza, Garra y Corazón. En dicho apartado, Tallarico vuelve a figurar, esta vez junto a David Velásquez y Adolfo y César Sabando. Entre los cuatro, cobraron como personas naturales 11 de 15 cheques a nombre del club penquista, destinados a prestarle $520 millones. El informe expresa que el propio Sabando dijo que los préstamos fueron gestionados de manera directa por Nibaldo Jaque y Luis Polnoroff, máximo accionista del cuadro de la Octava Región y que algunos montos fueron abonados a su cuenta “para evitar la demora que implica un depósito con cheque en la cuenta de la concesionaria”. El conjunto penquista terminó desafiliado con $1.800 millones de deuda.