El régimen iraní recrudeció hoy su ofensiva contra la oposición, con el arresto de al menos siete activistas apenas 24 horas después de que estallaran en el país las peores y más cruentas protestas de los últimos seis meses.

Según diversos sitios web opositores, las Fuerzas de Seguridad detuvieron a dos colaboradores cercanos del ex presidente del país, el reformista Mohamad Jatamí, y a tres asesores del líder del movimiento de oposición verde y ex candidato presidencial, Mir Hussein Mousavi.

Asimismo, fueron detenidos Ghorban Behzadian Nayad y Mohamad Bagherian, miembros de la plataforma electoral del ex primer ministro Musaví, explicó por su parte la televisión estatal por satélite PressTV.

La página web "Fararu" también informó del arresto del activista opositor Emad eDin Baghi, ganador de varios premios internacionales por su lucha en favor de las libertades mientras que el sitio opositor "Parlemannews" dio la noticia de la detención de Ali Reza Bahesti Shirazi, asesor de Musaví.

Horas antes, el sitio internet "Jaras", gestionado igualmente por la oposición, informó que la Policía iraní detuvo también al ex ministro iraní de Asuntos Exteriores y relevante figura de la oposición, Ibrahim Yazdi.

El ex ministro, líder del proscrito Movimiento Libre, fue uno de los principales actores de la revolución que en 1979 desalojó del poder al último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahlevi. Jefe de la diplomacia iraní en el primer gobierno posterior al alzamiento, se desligó del poder cuando los clérigos comenzaron a apropiarse de los principales puestos de responsabilidad política en el país.

La oposición había denunciado ayer la muerte de cuatro manifestantes en Teherán y de otros cuatro en Tabris, en el noroeste del país. Otros informes hablaban de 15 muertos. Entre las víctimas se encuentra un sobrino del líder opositor Mir Hussein Mousavi.

Ninguna de las informaciones han podido ser corroboradas por otros medios, ya que el gobierno iraní ha prohibido a la prensa internacional trabajar en la calle y cubrir las manifestaciones de la oposición.

El domingo, miles de personas salieron a las calles en una jornada sangrienta en la que murieron al menos ocho personas, según cifras facilitadas por el Consejo Superior de Seguridad Nacional a la televisión estatal. Los manifestantes aprovecharon el fin de semana la festividad chiita de la Ashura para lanzar esta nueva ola de protestas contra el Presidente Mahmoud Ahmadinejad.

Las muertes han ahondado la crisis política y social que Irán atraviesa desde los controvertidos comicios y han colocado al régimen ante una compleja encrucijada. La policia iraní reprimió hoy a  manifestantes de la oposición en una plaza del centro de  Teherán, donde están en curso disturbios, informaron fuentes  vinculadas a los sectores reformistas.