Boxeo

También abajo del ring
Alguna vez fue una práctica vinculada casi exclusivamente al mundo popular, pero hace algunos años el boxeo irrumpió transversalmente en gimnasios gracias a que comenzó a valorarse también por su alta efectividad como acondicionamiento físico. Se corrió la voz de que era ideal para esculpir el cuerpo, entretenido de practicar (la solución para esos que pagan el gimnasio y nunca van) y aparecieron también versiones orientadas más al entrenamiento que al ring, con nombres compuestos como boxercise o boxfit.

“El trabajo en cuanto a lo físico es muy completo”, dice el ex boxeador Gonzalo Fuenzalida, hoy profesor en Club Ringo (lugar que abrió hace poco en el Parque Araucano), conocido por tener entre sus propietarios a los actores Gonzalo Valenzuela y Diego Muñoz. Allí tienen tres tipos de clases: una enfocada en la preparación física, otra intermedia con aspectos técnicos del boxeo y otra avanzada que incluye subirse al ring a hacer sparring, como se le dice a simular una pelea. Además de boxfit, ofrecen kickboxfit (del kickboxing), que dice que atrae especialmente a las mujeres por el trabajo de piernas.

Usan el timing de los rounds de boxeo para los entrenamientos: tres minutos de ejercicios intensos seguidos de uno de descanso. Fuenzalida destaca también la experiencia que tiene el boxeo en hacer bajar y mantener el peso de las personas. “Como en los deportes de contacto se compite por categoría, te obligan de cierta manera a tener un control de gasto energético y de ingesta de comida”.

Subraya que estos nuevos lugares de boxeo han roto el mito de que este deporte es para gente violenta, con clases orientadas a todo tipo de personas y con profesores preocupados de lo que quiere priorizar cada alumno.

Brazilian Jiu Jitsu (BJJ) 

Reyes del suelo
Su prestigio se ha disparado en los últimos veinte años gracias a la efectividad que sus practicantes han demostrado al enfrentarse a exponentes de otras disciplinas: nadie les gana. Eso comenzó a hacerse patente en los 90, cuando en una entonces desconocida liga de artes marciales mixtas llamada UFC (hoy un imperio) un menudo peleador brasileño derrotaba a musculosos luchadores y hábiles karatecas sólo llevándolos al suelo para luego liquidarlos con alguna llave. Royce Gracie era su nombre, miembro de una de las familias estelares de este deporte derivado del judo y que nació en Brasil hace un siglo de la mano de inmigrantes japoneses.

Hoy proliferan por todo el mundo las escuelas de BJJ, que no se caracteriza por los golpes, sino por sus agarres y la capacidad de neutralizar al oponente. Este marcado carácter defensivo le da una impronta de honor, parte de su atractivo. “Su esencia es hacer al débil más fuerte”, dice Fabián Soto, quien lo practica y enseña en la escuela Pacific Top Team, en Providencia, una franquicia canadiense con sedes en varios países. “Técnicamente, el BJJ se trata de acortar la distancia con el oponente, amarrarlo, llevarlo al suelo y ahí inmovilizarlo”.

Soto, que además compite en torneos internacionales, dice que es muy completo como deporte, lo que lo hace muy recomendable para quienes desean mejorar su condición física. “Es muy exigente, trabaja todos los músculos del cuerpo. Llegan personas con experiencia haciendo pesas o spinning y a los dos minutos están sudando como locos. Ayuda un montón a quienes quieren bajar de peso, a que las personas se formen físicamente, además de manera entretenida y aprendiendo defensa personal. Es muy adictivo”.

Testimonio de la buena fama de este arte marcial es su popularidad en el mundo del entretenimiento, con actores como Ashton Kutcher, Vince Vaughn y Keanu Reeves entre sus practicantes. El célebre presentador Anthony Bourdain también practica y reconoció que se había vuelto una obsesión. Le dedicó tiempo atrás un capítulo entero de su programa.

MMA o Artes Marciales Mixtas

Casi todo vale
Conocido como MMA por sus siglas en inglés (Mixed Martial Arts) esta disciplina es una de las más exigentes físicamente y sus practicantes son conocidos por estar en gran forma física. Como se deduce de su nombre, integra varias técnicas de combate y se desarrollan habilidades para competir tanto de pie (golpes y agarres) como en el suelo. Aunque no hay que entenderla como un simple popurrí. Gracias a que sus pocas reglas dan cabida a todo tipo de artes marciales, ha sido un verdadero laboratorio de estas mismas, que ha servido para descubrir las más efectivas, como el Muay Thai, de Tailandia, o el mencionado Brazilian Jiu Jitsu.

El gran éxito de la empresa y circuito competitivo UFC ha disparado la fama del MMA, y hoy proliferan gimnasios que enseñan tanto la disciplina de manera competitiva como variantes fitness orientadas a quienes buscan los beneficios de su preparación física. En Santiago, eso hacen sitios como el UFC Gym, franquicia que abrió hace poco en el Mall Plaza Oeste.

Juan Villaseca, participante de la tercera edición del reality The Ultimate Fighter Latinoamérica, y quien antes de convertirse en peleador de MMA obtuvo cinturón negro en karate y taekwondo, destaca sus beneficios: “Sirve para cualquiera. No sólo para quienes quieren competir. Ayuda a relajarte, desestresarte y entrenas en un buen ambiente. Una clase incluye entrenamiento físico, además de técnicas de artes marciales, con elementos de boxeo, kickboxing, karate, taekwondo, lucha olímpica o jiujitsu”.

Incluso lo recomienda para niños, porque asegura que sirve mucho para la autoestima, la confianza y el control mental.

El peleador Pablo Villaseca, su hermano y director de una escuela de MMA en La Florida (Equipo Weichafe), cuenta que es un deporte de una intensidad relativamente alta. “Nuestras clases incluyen la parte formativa de las artes marciales, aprender a boxear bien, a patear bien. Y eso no es fácil hacerlo, te obliga a desarrollar una buena capacidad física”.

Valora que siempre se trabaje al menos con un compañero, lo que lo hace mucho más entretenido que simplemente ir a levantar pesas a un gimnasio.

Krav Magá

David contra Goliat
El prestigio de este sistema de defensa de nombre misterioso ha crecido mucho los últimos años debido a su efectividad para neutralizar ataques en la vida real y a que está pensado para cualquiera pueda aprenderlo en poco tiempo. También, gracias a que se desarrolló al interior del ejército israelí, uno de los más preparados y exigentes del mundo. De allí su nombre en hebreo, que quiere decir simplemente "combate de contacto".

Su trabajo con situaciones violentas de la vida real le ha significado penetrar fuertemente en Hollywood, donde es cada vez más usual que actores y actrices lo aprendan para una película, como lo hicieron Angelina Jolie y Brad Pitt para la cinta By the sea.

Actualmente, existen diversas escuelas y modalidades, aunque no todas presuponen un trabajo de acondicionamiento físico intenso. Una de las asociaciones que sí lo hace es OFI Chile, que en Santiago tiene varias sedes y que imparte un tipo de krav magá conocido como Kapap, regido por una federación internacional. Así lo explica Rodrigo Berner, su coordinador nacional y quien enseña este sistema en lugares como el Club Pasco, en Providencia.

Berner (que es además médico del Hospital Sótero del Río) dice que el krav magá nació del trabajo de distintos instructores de artes marciales y que tiene cuatro fundamentos relacionados con las necesidades que tenía el ejército israelí cuando nació: la eficiencia, que sea fácil de aprender. La efectividad, que funcione fuera del gimnasio. Que sea evolutivo y mejore con el tiempo. Y seguridad, que no implique lesiones.

Dice que desarrollar una buena condición física es importante, en primer lugar porque es una herramienta de prevención. “Que te veas mejor, te pares mejor de por sí ya es un disuasivo”, afirma. “Por otra parte desarrollamos en clases ejercicios físicos funcionales a las técnicas de defensa, que requieren fuerza y potencia. Se trabaja para ello la capacidad aeróbica y anaeróbica de los alumnos”.

En el krav magá se preparan para situaciones breves, pero intensas. Situaciones donde hay que defenderse eficazmente de ataques de todo tipo (incluyendo armas). “Ahí el acondicionamiento cardiovascular es fundamental, porque las pulsaciones se van arriba. El tiempo de combate es mínimo, pero las condiciones son altísimas”.