Columna de Fabrice Lambert: ¿Por qué la mitigación del cambio climático es importante para Chile?

La mezcla del Atlántico tropical cambia reglas de patrones climáticos


La mitigación del cambio climático es vital para Chile no solo por su vulnerabilidad, sino también por su papel en la comunidad internacional. Al liderar con el ejemplo, Chile puede influir en otros países para que adopten medidas similares, reduciendo así los riesgos climáticos globales y promoviendo un futuro con menos riesgos climáticos para Chile.

A lo largo de la historia, los países desarrollados han construido sus economías sobre la base de los combustibles fósiles. Desde la Revolución Industrial, el carbón, el petróleo y el gas natural han sido los pilares del crecimiento económico en naciones como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Japón. Este desarrollo, sin embargo, ha tenido un costo ambiental significativo, contribuyendo a la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera y causando el cambio climático moderno. En el Acuerdo de París en 2015, 197 países se han comprometido a descarbonizar sus economías a largo plazo y presentar cada cinco años nuevos planes actualizados de Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC por su sigla en inglés). Estos días Chile está terminando su actualización de NDC para 2025.

En este contexto, surge el concepto de justicia climática, que reconoce que los países y comunidades que menos han contribuido al cambio climático son los que más sufren sus efectos. Para los países en desarrollo y en transición, como Chile, la mitigación del cambio climático representa una carga económica considerable. Estos países enfrentan el desafío de desarrollar sus economías mientras evitan las emisiones de carbono. La transición hacia energías renovables, la mejora de la eficiencia energética y la adopción de prácticas agrícolas sostenibles son estrategias esenciales, pero también costosas. Además, la falta de infraestructura adecuada y el acceso limitado a financiamiento de bajo costo dificultan aún más la implementación de estas medidas. Pensando que la contribución de Chile a las emisiones globales de gases de efecto invernadero es relativamente pequeña, representando menos del 0,3% de las emisiones globales, uno podría preguntarse si la mitigación y el desarrollo sostenible son el camino correcto para Chile.

Chile es un país particularmente vulnerable a los efectos del cambio climático. Su geografía diversa, que incluye desiertos, montañas y una extensa costa, lo expone a una variedad de riesgos climáticos, como sequías, inundaciones y olas de calor. Desde un punto de vista económico, como país exportador, Chile está altamente expuesto a políticas arancelarias que pueden estar asociadas a la huella de carbono de sus productos. Los niveles de riesgos climáticos y socio-económicos en Chile son entonces estrechamente vinculado con los niveles de calentamiento global y las concentraciones de gases a efecto invernadero en la atmósfera.

La mitigación del cambio climático entonces no es solo una cuestión de alcance nacional. Los esfuerzos de mitigación global son indispensables para reducir los riesgos climáticos a los que se enfrenta Chile. Esto significa que aunque sus esfuerzos de mitigación son limitados en términos de impacto global, para convencer a otros países de reducir sus emisiones, Chile debe demostrar que está comprometido con la acción climática. Afortunadamente, Chile ha mostrado un liderazgo significativo en las negociaciones climáticas internacionales, destacándose por su ambición y compromiso. Este liderazgo es posible gracias a los avances en las leyes climáticas, la mitigación y los esfuerzos de adaptación del país.

Por Fabrice Lambert, académico UC

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