El reencuentro de la UDI Popular

Uno de los roles tradicionales de todo partido político es representar los intereses de los ciudadanos; tanto sus sueños, esperanzas, inquietudes y necesidades. Así como también, ser un catalizador de sus demandas frente a la autoridad política.
En la actualidad, las nuevas tecnologías han puesto en entredicho ese rol, ya que las personas pueden, a través de las nuevas herramientas digitales, mantener un contacto directo con las autoridades, sin necesidad de que intermedien las colectividades.
Si a ese fenómeno se suma el actual desprestigio que afecta a las instituciones públicas y la actividad política, marcado por la desconfianza ciudadana en ellas, en un proceso que se ha incrementado de manera paulatina, el escenario actual para los partidos no es halagüeño.
Aunque no existe una receta única para revertir este clima de opinión adverso, en la UDI hemos decidido actuar proactivamente, retomando con fuerza el carácter popular de nuestro proyecto político, como parte del sello que le imprimió al partido nuestro fundador Jaime Guzmán.
Y rescatar las raíces supone precisamente restablecer ese contacto directo y genuino con los chilenos, salir a la calle y estar en terreno, compartir con la gente y conocer de primera fuente cuáles son sus ideas, propuestas, y anhelos. Retomar esa conexión primaria tanto con los dirigentes de base de la UDI, como con los ciudadanos en general, es la instancia para sintonizar con el sentido común y las prioridades sociales.
Porque cuando los partidos se vuelven cupulares o terminan actuando de forma elitista, lo que hacen es desconocer su esencia y renunciar al rol que les cabe como instituciones fundamentales de la República, afectando de paso al sistema democrático.
La UDI representa hoy el corazón de la clase media y de los sectores más vulnerables, lo cual conlleva una enorme responsabilidad con esos grupos mayoritarios del país, que se identifican con nuestros principios, valores y propuestas. Por lo mismo, en este nuevo período, la directiva de la UDI, encabezada por la senadora y presidenta Jacqueline Van Rysselberghe, ha decidido fortalecer el carácter popular de nuestro proyecto político, que se ha plasmado en múltiples encuentros que hemos sostenido con dirigentes locales de distintas comunas de Chile, y la realización de consejos regionales para reforzar los vínculos al interior del partido y con las comunidades.
Hemos visitado comunas como Recoleta, La Cisterna, Conchalí, Cerro Navia, Huechuraba, Santiago Centro, La Pintana y La Florida en la Región Metropolitana; realizamos recorridos por O´Higgins, BioBío, La Araucanía, Los Lagos, Aysén y Magallanes; y continuaremos visitando el resto de las regiones del país, precisamente para empaparnos del Chile real.
Se trata de un trabajo silencioso, pero del que estamos convencidos es el camino correcto para que los ciudadanos sigan confiando en nosotros como los legítimos representantes de sus aspiraciones.
Confianza que se ve reflejada en las encuestas, donde no es casualidad que de las figuras políticas mejor evaluadas en los sondeos, haya tres alcaldes UDI (Joaquín Lavín, Evelyn Matthei y Cathy Barriga), confirmando que lo que quieren los chilenos son representantes en terreno, cercanos y que trabajen por su bienestar.
La UDI tiene sentido como partido político, porque en su espíritu está mejorar la calidad de vida de los chilenos, a partir de las propuestas que surgen de nuestra visión de sociedad, donde prima el respeto a los derechos fundamentales de las personas, la defensa de la libertad individual y económica, y el compromiso social de sus dirigentes y militantes.
Seguiremos trabajando con esa misma intensidad para lograr el gran desafío que tenemos como país, de convertirnos en una sociedad desarrollada en términos humanos, económicos y culturales.
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