Crisis en Blanco y Negro: Fiscalía formalizará al abogado Carlos Cortés por agresión a Aníbal Mosa

La fiscalía pidió formalizar a Cortés el próximo 9 de abril a las 09:00 horas en el 13º Juzgado de Garantía de Santiago.
La interna del directorio de Blanco y Negro, concesionaria que administra al club Colo-Colo, vivirá un nuevo y polémico capítulo en tribunales. El Ministerio Público solicitó formalizar al abogado Carlos Cortés Guzmán, director de la sociedad y representante del bloque liderado por Leonidas Vial, por el presunto delito de lesiones menos graves, tras una agresión ocurrida el pasado 12 de marzo de 2025 en plena reunión de directorio.
La Fiscalía pidió formalizar a Cortés el próximo 9 de abril a las 09:00 horas en el 13º Juzgado de Garantía de Santiago, donde se formalizarán cargos por un hecho que remeció al fútbol chileno por el nivel de exposición mediática y las figuras involucradas.
Según consta en el parte policial y en múltiples testimonios recogidos por la prensa, el altercado se produjo durante una tensa sesión del directorio celebrada en el Estadio Monumental, donde el presidente de la sociedad, Aníbal Mosa, propuso designar como gerente de operaciones a Gustavo Poblete.
La propuesta fue resistida por el bloque de Leonidas Vial, lo que derivó en una discusión acalorada. En ese contexto, el abogado Carlos Cortés —representante de ese sector— se habría levantado de su asiento, volcado la mesa y agredido físicamente a Mosa con golpes de puño en el rostro y patadas en el tobillo izquierdo, lo que le provocó una caída y diversas lesiones.
La escena fue presenciada por otros directores y representantes del club. Tras el incidente, Mosa fue trasladado a la Clínica Bupa, donde se le diagnosticó contusión cervical derecha, erosión dorsal izquierda y un esguince grado II, por lo que debió utilizar cuello ortopédico y bota inmovilizadora. Imágenes del dirigente saliendo en silla de ruedas del recinto médico se viralizaron rápidamente.
Querella
Días después, el 20 de marzo de 2025, Mosa presentó una querella criminal en contra de Carlos Cortés, acusándolo de los delitos de lesiones menos graves y maltrato corporal relevante a adulto mayor, invocando su edad (59 años) y el contexto de subordinación institucional en que ocurrió la agresión.
El escrito detalla no solo el episodio físico, sino también una larga historia de animadversión entre ambos, que se remonta al ingreso de Cortés al directorio en 2019. Mosa plantea que la agresión fue premeditada, brutal y sin provocación. “Después de golpearme se fue cobardemente de la sala de reuniones”, señala la querella.
La versión de Mosa fue ratificada por otros dos directores: Matías Camacho, presidente del Club Social y Deportivo Colo-Colo, y Alejandro Droguett, ambos presentes durante el incidente. Camacho describió la escena como “una agresión directa”, mientras Droguett sostuvo que fue un hecho grave y condenable.
Sin embargo, otros asistentes han entregado versiones diferentes a los medios, indicando que Mosa también habría provocado verbalmente a Cortés e incluso lo habría invitado a “resolverlo afuera”. Estos matices están siendo investigados por el Ministerio Público para establecer responsabilidades.
Jueza
El proceso sumó un nuevo elemento de tensión cuando la jueza Myriam Mora, quien originalmente conoció la causa, reconoció una relación de amistad con Carlos Cortés, lo que podría derivar en una eventual recusación. Según el artículo 196 del Código Orgánico de Tribunales, esta relación podría afectar la imparcialidad del tribunal y ha sido observada por la defensa de Mosa como una posible causal de inhabilidad.
La disputa entre los bloques de Leonidas Vial y Aníbal Mosa no es nueva. Se arrastra desde hace más de una década y ha paralizado decisiones clave en la administración del club. Los enfrentamientos no solo han sido ideológicos y empresariales, sino también personales.
Este episodio marca un nuevo punto crítico, no solo por el nivel de violencia, sino porque por primera vez una agresión entre directores llega formalmente a tribunales con imputación penal.
Si el tribunal acoge la formalización, Carlos Cortés quedará sujeto a medidas cautelares que podrían ir desde la firma mensual hasta el arraigo nacional o incluso la suspensión de sus funciones como director, dependiendo de la gravedad que el juez determine.
Por su parte, Aníbal Mosa ha señalado que seguirá adelante con todas las acciones legales, mientras que desde el bloque Vial algunos directores han cerrado filas en torno a Cortés, asegurando que no fue una agresión sino una “reacción exagerada” a un incidente confuso.
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