Una denuncia ante la Fiscalía en contra de quienes resulten responsables, presentó Nevasa el pasado 21 de febrero en el marco de la querella presentada por Itaú en contra de exejecutivos de la intermediaria por administración desleal.

Itaú se querelló a inicios de febrero en contra de Rodrigo Flores Vilches, ex ejecutivo de dicho banco; en contra de Pamela Novoa Bustamante, ejecutiva de Nevasa, y los exejecutivos Sandra Ardila Acosta y Augusto Ignacio Schazmann Saquel. En el documento, se acusa que los Flores habría ejecutado un sistema que le permitió, junto con los demás querellados, comercializar fraudulentamente divisas en perjuicio del Banco Itaú.

La acción judicial de Nevasa, detalla que el directorio ordenó una auditoria interna que analizó todas las operaciones de forwards y spot de la corredora entre los años 2022 y hasta noviembre del año 2024 y, hasta la fecha, tras lo cual se estableció que “existieron operaciones forward asociadas a tres sociedades representadas por el Sr Yair Ventura Arraztoa, clientes de Nevasa, así como operaciones spot en donde la corredora operó con el Banco Itaú”.

Por ello, la acción judicial solicita “tener por interpuesta denuncia en contra de quienes resulten responsables, en calidad de autores, cómplices o encubridores de delitos de defraudación”.

“Todas estas operaciones fueron debidamente instruidas por el entonces representante de las sociedades clientes de Nevasa, cobrando nuestra representada la respectiva comisión, transfiriendo la transfiriendo las ganancias de los clientes a sus cuentas corrientes en el propio banco Itau, esto es, no existió de parte de Nevasa ningún beneficio adicional al propio de la intermediación financiera”, dice el documento.

Así, la denuncia sostiene que si bien existieron operaciones spot ingresadas por Flores, y aceptadas por operadores de Nevasa por orden del cliente, luego el cliente instruía a la intermediaria “realizar forwards con las operaciones spot hechas con Banco Itaú, cuyas utilidades, generadas por la compensación de forward, eran depositadas en las cuentas corrientes que las tres sociedades mantenían en el mismo Banco Itaú. Para Nevasa y sus ejecutivos no era posible saber el carácter fraudulento de dichas operaciones”.

“Los hechos antes descritos podrían ser constitutivos de delitos de defraudación, en los que ni Nevasa ni sus ejecutivos han tenido alguna participación dolosa”, sostiene la denuncia.

Mediante una declaración pública, desde Nevasa señalaron que “frente a información de prensa, que aluden a supuestas fallas en nuestros controles y fiscalización, reiteramos que aquello no es efectivo y que Nevasa es una empresa que siempre ha operado bajo estrictos estándares de transparencia y cumplimiento normativo”.

“Hacemos un llamado a los actores en este proceso a estudiar los antecedentes del caso antes de aventurar juicios y opiniones sobre la responsabilidad de Nevasa en estos hechos, por cuanto perseguiremos la responsabilidad legal de todos aquellos que nos provoquen perjuicio por acusaciones sin fundamento”, comentaron.