Una cría de ballena Minke herida varada en el río Támesis, en Londres (Inglaterra) fue sacrificada el lunes por la noche después de que los rescatistas perdieran toda esperanza de que pudiera sobrevivir.
La cría de ballena de 3 metros fue descubierta por primera vez atrapada dentro de una esclusa de concreto en Richmond Lock Bridge, al suroeste de Londres, a última hora del domingo 9 de mayo. Las esclusas son compuertas que permiten en los canales de navegación que los barcos puedan pasar de un tramo a otro de distinto nivel mediante el llenado y vaciado del espacio comprendido entre dichas compuertas. Las imágenes tomadas por los residentes mostraron que el mamífero se había quedado atascado en los rodillos de la esclusa.
Cientos de personas se reunieron para ver a los rescatistas reflotar al animal y remolcarlo hacia aguas más profundas, pero la ballena se soltó del cojín inflable en el que se había colocado y comenzó a nadar río arriba, alejándose del mar.
Rescate infructuoso
El primer intento de rescate duró siete horas y concluyó inicialmente a la 1 am del lunes con la ballena nadando. Pero después de ser vista en Teddington, 4 kilómetros al sur de Richmond durante la tarde del lunes, la ballena “permanecía en un lugar” y parece estar herida, dijo un portavoz de la Real Institución Nacional de Botes Salvavidas de Gran Bretaña (RNLI).
Las tripulaciones esperaron a que cambiara la marea para que la ballena pudiera trasladarse a una camilla y remolcarse hacia el este hacia el océano. Sin embargo, poco tiempo después, el servicio British Divers Marine Life Rescue (BDMLR) comunicó que la condición de la ballena se había “deteriorado rápidamente durante las últimas dos horas”.
Finalmente el servicio British Divers Marine Life Rescue indicó en Facebook el lunes por la noche que “podemos confirmar que la ballena minke en Teddington Lock ha sido humanamente puesta a dormir después de que el animal fue inmovilizado en el terraplén cercano”.
Los médicos usaron pontones inflables para evitar que el animal se deslizara de nuevo en el río, lo que permitió al equipo veterinario de la Zoological Society of London evaluar aún más el animal y poner fin a su sufrimiento.
Julia Cable, coordinadora nacional de BDMLR, señaló a medios ingleses que las ballenas tienden a aparecer en el Támesis todos los años, aunque los varamientos vivos son raros. “Comenzamos con Beluga, luego hubo un jorobado y luego otro Minke, luego apareció una ballena de aleta. Pero este es el primero en los últimos años de un varamiento vivo. No es común y, con suerte, no lo volveremos a ver por un tiempo”, agregó Cable.
La ballena minke común es la más pequeña de todas las ballenas barbadas, alcanzando los 8 o 9 metros de longitud.