Son más de 800 diapositivas: publican inédito archivo de fotos de Chile de los años 60

Son más de 800 diapositivas: publican inédito archivo de fotos de Chile de los años 60
Son más de 800 diapositivas: publican inédito archivo de fotos de Chile de los años 60

Trabajo realizado por la Fundación Enterreno dio a conocer un archivo familiar que incluye momentos como la reconstrucción de Valdivia luego del terremoto de 1960, escenas íntimas de la vida rural y manifestaciones ciudadanas, entre otras fotografías.


Un inesperado archivo llegó a manos de la Fundación Enterreno. Perteneció a Enrique Zorrilla Concha, abogado de la Universidad de Chile y agricultor, y consta de más de 800 diapositivas, las que grafican momentos claves de la historia del país, como la reconstrucción de Valdivia luego del terremoto de 1960, escenas íntimas de la vida rural y diferentes momentos ciudadanos, entre otros.

Zorrilla Concha también tuvo una activa participación social y política, formando parte del Movimiento Nacional Socialista de Chile y fue uno de los sobrevivientes de la Matanza del Seguro Obrero (1938).

Como viajero incansable, documentó con su cámara diferentes rincones y momentos del Chile de hace seis décadas.

Son más de 800 diapositivas: publican inédito archivo de fotos de Chile de los años 60

Felipe Bengoa, director Fundación Enterreno, señala que los años 60 en Chile fueron una década de transformación y fortalecimiento de la identidad nacional. “Los registros históricos muestran un país en plena expansión cultural y social, donde la exploración del territorio y el descubrimiento de sus riquezas naturales y culturales se masificaron como nunca antes. Este fenómeno fue impulsado por avances en conectividad, infraestructura y medios de transporte, que facilitaron el acceso a rincones del país hasta entonces poco explorados”.

foto chile
Fiesta San Francisco de Asís, huerta de Maule 1968.

Raúl La Torre, historiador y coordinador de Extensión Cultural Universidad de los Andes, explica que los años 60 son una década de transición en Chile. “Una época donde van echando raíces varios de los temas que convulsionarían a Chile años más tarde, como también donde aparecieron hábitos sociales que aún permanecen: la televisión como entretenimiento en los hogares, la masificación del Festival de Viña del Mar, el nacimiento de los clásicos deportivos en el fútbol, el desarrollo de las fuentes de soda que se convirtieron en verdaderos íconos, entre otros”.

Cerro Castillo, marzo 1962
Cerro Castillo, marzo 1962.

La música jugó un papel clave en este despertar cultural. Con la creciente difusión radial y televisiva, los sonidos de la Nueva Canción Chilena y la música popular comenzaron a resonar con más fuerza, “contribuyendo a una identidad nacional más marcada. Eventos como el Festival de Viña del Mar comenzaron a consolidarse, mientras que en las zonas rurales, las fiestas costumbristas y los encuentros deportivos se convertían en puntos de reunión y expresión colectiva”, sostiene Bengoa.

En 1962, Chile fue anfitrión del Mundial de Fútbol, un evento que dejó huella en la memoria colectiva y demostró la capacidad del país para organizar eventos de gran envergadura. “También fue una época de desafíos, con el terremoto de Valdivia en 1960 –el más fuerte registrado en la historia– que puso a prueba la resiliencia de los chilenos y marcó un punto de inflexión en las políticas de reconstrucción y urbanismo”, explica este último.

Fiesta San Francisco de Asis, Huerta de Maule 1968
Fiesta San Francisco de Asís, huerta de Maule 1968.

Es la década donde aparece la televisión chilena, también una pequeña sociedad bohemia y cultural en las ciudades que, posteriormente, aportará al debate social y político; una cierta masificación del cine, el surgimiento de un incipiente feminismo y -algo no menor- la aparición de las loncheras en los lugares de trabajo; una práctica que fue consecuencia de un decreto que estipulaba un horario de almuerzo en los centros laborales, poniendo fin en las ciudades a una práctica que se mantuvo en los pueblos y regiones de nuestro país: el de un horario de colación que dividía el día en jornadas de mañana y tarde, explica La Torre.

El historiador de la Uandes sostiene que hoy en la sociedad chilena vemos cómo se fueron consolidando esos cambios de hábito que percibimos como común. “Las diferencias las notamos en cuanto a las fisonomías en la ciudades, el crecimiento demográfico, la expansión de los lugares de ocio como los cines -hoy insertos en grandes centros comerciales- y la aparición de diferentes variantes en ello”.

Las fotos de Chile en los años 60: comienza el consumo masivo

Quizá lo más notorio es el efecto que ha tenido la globalización en nuestra sociedad, “el aterrizaje de grandes marcas y cadenas comerciales que impulsaron el consumo. En los sesenta lo nacional primaba sobre lo foráneo, y en la música iban apareciendo personajes y grupos que ganarían fama e incluso saldrían al extranjero a mostrar parte del folclore chileno, a la par que el rock and roll iba ingresando e influenciando a los jóvenes”, añade este último.

Hoy la educación, principalmente la educación superior, es accesible, mientras que en los 60 es algo exclusivo, especialmente por las pocas vacantes disponibles. “Para ese entonces no existían universidades particulares, las que aparecieron recién en 1981 con la Universidad Gabriela Mistral”, señala La Torre.

terremoto valdivia
Terremoto de Valdivia 1960.

Bengoa cree que el Chile de hoy es un país mucho más globalizado, digitalizado y con una infraestructura más avanzada. “Si en los años 60 el conocimiento del territorio se daba a través de la exploración física y los medios tradicionales, hoy contamos con herramientas digitales que nos permiten conocer el país sin movernos de casa. Las redes sociales y la tecnología han cambiado la manera en que nos relacionamos con la historia y la cultura, pero también han generado una desconexión con las experiencias vivenciales que marcaron generaciones pasadas”, señala.

“Otro gran contraste es el ritmo de vida. Mientras en los 60 las interacciones eran más comunitarias y la vida cotidiana transcurría con menos prisa, hoy predominan la inmediatez y la sobreinformación“, sostiene Bengoa.

Como sociedad, “hemos ganado experiencia y conocimiento técnico. Cada desastre natural ha sido una lección que nos ha permitido mejorar en infraestructura y planificación, salvando más vidas con cada evento sísmico. También hemos avanzado en derechos, acceso a la educación, diversificación cultural y conectividad global”, añade Bengoa.

foto chile
Niños en los años 60. Sin información.

Sin embargo, señala el director de Fundación Enterreno, en este proceso hemos perdido parte de nuestra memoria histórica. Conocer los procesos del pasado es clave para entender nuestro presente y tomar decisiones informadas sobre el futuro. La velocidad de la información y la cultura de lo inmediato han relegado ciertos aspectos de nuestra identidad a un segundo plano, dejando en riesgo la riqueza de los relatos y las tradiciones que nos han definido como nación.

“Rescatar archivos fotográficos y documentos históricos nos permite reconstruir estas memorias y comprender cómo hemos llegado a ser el Chile de hoy. Recordar quiénes fuimos es esencial para decidir quiénes queremos ser”, finaliza Bengoa.

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