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Lo peor del Festival de Viña 2025 (hasta el momento), según la crítica
Como en todas sus versiones, el Festival ha tenido de dulce y agraz. Sobre este último sabor, acá, un grupo de expertos comenta lo más bajo, artística o televisivamente, de la actual edición del llamado “festival de festivales”.
El show del comediante Edo Caroe —peak de sintonía en Viña 2025— y la consagración de Myriam Hernández —que recibió gaviota de platino y anunció su primer Estadio Nacional—, han sido por unanimidad los números más elogiados de la presente edición del Festival, que día a día lidera la sintonía entre los televidentes chilenos, según datos de Kantar Ibope Media.
En la otra cara, la presentación absolutamente desprovista de gracia del comediante venezolano George Harris, la producción de un evento como la Gala o la decisión de Megamedia de ocultar las rutinas de humor tras un paywall, fueron señalados entre los momentos más bajos del certamen.
¿Qué ha sido lo peor de Viña 2025 hasta este momento?
Esto dicen los expertos.
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“Armó un escándalo a nivel latino y sigue llorando”
Cristián Farías, editor de Glamorama
“George Harris fue lo peor de este y muchos festivales más. Entró con susto, miedo, lleno de teorías conspirativas y malos chistes y cumplió su propia profecía: le fue como las reverendas. Y más. Se puso a pelear con el ‘monstruo’, estaba hecho un quique, no le hizo caso a Karen y tampoco supo retirarse con dignidad. Pregúntenle a Ricardo Meruane, que sabe de eso. Pero Boy George armó un escándalo a nivel latino y sigue llorando, siendo que el ‘Profesor Rossa’, Iván Arenas, lo dijo todo: ‘No nos hizo reír ni una cosa’. Y el Profe sabe”.
“Se hace imposible ‘revivir’ las noches festivaleras”
Raúl Álvarez, editor de La Cuarta
“George Harris debe estar entre lo peor del siglo en el festival. Aún cuando se ha sabido de fracasos estrepitosos, lo del venezolano raya en lo insólito: un tipo que cuenta historias sin final, que se enoja y desafía a un público que, en su mayoría, lo recibió con vítores. Otro punto bajo ha sido el sistema de streaming que se implementó con la alianza de Megamedia. En otras ediciones, la Municipalidad gestionaba los derechos digitales de las presentaciones monetizando las rutinas en Youtube apenas estas ocurrían. Ahora el sistema es distinto: si no tienes una suscripción, se hace imposible ‘revivir’ las noches festivaleras, limitándose a compactos y notas de prensa. El fracaso de Harris hubiese sido aún mayor si todos hubieran tenido la oportunidad de ver la estrepitosa rutina en su plenitud”.
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“El foco fue generar resquemor y más separación entre venezolanos y chilenos”
Paula Frederick, editora de Cultura de Radio Duna
“Siendo más purista, me parece que por supuesto lo peor del Festival ha sido la presencia de George Harris y lo que ocurrió con él en todo sentido. Es decir, no solo por la pifia desencadenada, que no es exclusiva para él porque suele suceder con muchos humoristas, sino también por lo que se transformó ese espectáculo. Uno espera ver una rutina de humor, después uno espera ver una rutina de música y así dependiendo del artista que se presente, pero en este caso deliberadamente desde su génesis, siento yo, desde antes de que se subiera al escenario percibo que el enfoque fue generar resquemor y más separación entre los venezolanos y los chilenos. Iba para allá todo. Yo no creo que él haya estado al tanto y no estoy haciendo un juicio de valor de su rutina, porque claramente faltó energía, faltó remate, faltó chispa; estoy hablando de la intención previa que lleva a que se busque un conflicto que separe dos grupos de personas, en este caso los que estaban en la Quinta Vergara, venezolanos y chilenos, que más allá de la calidad de la presentación ya había una predisposición y todo se radicaliza: al que no le gustó el show, es xenófobo; y al que sí le gustó es porque es venezolano; al chileno no le gusta porque es inmigrante. Ahí siento que la discusión del espectáculo mismo, que es lo que uno espera ver en un festival de estas características, se desvirtúa completamente y se lleva a otras zonas que ya de por sí están en muchas áreas de la sociedad. Las vemos en el día a día, en los trabajos, en las calles y más encima ahora llevarlo al área artística, me parece que no alimenta en nada la situación del país. Encuentro que es lo peor que se puede ver en este tipo de instancias donde se desvirtúa el arte. Obviamente el arte siempre está alimentado de la contingencia social y política que está ocurriendo, pero en este caso siento que fue deliberado y a mí personalmente no me gusta ver ni las pifias, ni la humillación, ni menos una pelea entre el público por un humorista”.
“Mega está borrando los rastros de lo que era el Festival de la Canción”
Marcelo Contreras, crítico musical de Culto de La Tercera
“Creo que lo peor de Viña ha sido lejos la participación de George Harris. Es increíble, y esto deriva en otra instancia que a mí me resulta un poco preocupante: el foco periodístico, la atención de los programas que funcionan en torno al Festival, y por cierto, la atención del público, se centra absolutamente en el humor. Este Festival Internacional de la Canción está completamente subordinado al morbo en torno al humor, y esto creo que está completamente concatenado con la decisión que se tomó con llevar a este tipo el primer día, sabiendo abiertamente los riesgos que habían y la animadversión que existía, y por sobre todo, para quienes nos habíamos tomado el tiempo de observar sus rutinas, porque el tipo no pegaba con el humor que en Chile al menos tiene éxito. Así que, me resulta curioso en esta edición más que nunca, no es la primera vez que por supuesto sucede, que en este Festival de la Canción la música no tiene ninguna relevancia, ninguna. Y solamente vivimos de las polémicas y del morbo de un comediante elegido para el primer día, que con el transcurso de la semana pareciera que esa fue la intención finalmente, lo cual puso en una situación súper incómoda y vulnerable a la nueva pareja de animadores, por muy experimentados que sean Karen y Rafael. Me parece que esta inclinación, este acento que está poniendo esta nueva era de Mega, de la mano de Álex Hernández y la dirección televisiva, creo que está borrando los rastros de lo que era el Festival de la Canción de Viña del Mar”.
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“Homenaje a la burocracia chilena”
Claudio Vergara, editor de Culto de La Tercera
“El lugar común y ya reiterativo es apuntar a George Harris como lo peor que ha pasado por Viña 2025 y quedamos cortos: figura entre lo más nefasto, lamentable y tortuoso que ha sucedido en la historia del certamen. Creo que existe unanimidad al respecto, el venezolano es el villano indiscutido de este espectáculo. Hilando más fino, me parece que hay ciertos momentos ‘televisivos’ a los que abuchear y que han entorpecido el correcto desempeño del certamen y la muy buena performance de los animadores. Uno: el show de la gaviota de platino con Myriam Hernández, con la alcaldesa Macarena Ripamonti y los ejecutivos de Mega y Bizarro homenajeando la burocracia chilena y firmando la autorización del premio en pleno backstage y en una escena hilarante que parece arrancada del viejo Japenning con Ja. Dos: la aparición innecesaria de Claudio Bravo en el show de Carlos Vives. Le restó protagonismo y clímax a un buen espectáculo. ¿Solo porque le gusta el fútbol tenía que subir a saludarlo el Capitán?”.
“Una desabrida torta llena de mal gusto”
Cristóbal Bley, editor de Finde de La Tercera
“La gala, un evento que nunca ha sido glamoroso pero al menos sí entretenido y morboso. Este año, en cambio, solo hubo descoordinación, conductores desinformados, graderías a medio llenar, una pasarela demasiado larga y, como se supo después, una pésima producción. El forzado y patético reencuentro del Negro Piñera con Carla Ochoa fue el opaco glaseado de esta desabrida torta llena de mal gusto”.
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