
Por qué los funcionarios públicos de Estados Unidos están utilizando Signal para comunicarse
Empleados y altos funcionarios han recurrido a esta aplicación de mensajería cifrada. Se reporta que su uso ha aumentado significativamente desde que asumió Donald Trump en enero.
La aplicación de mensajería cifrada, Signal, se ha posicionado como una herramienta de comunicación entre los funcionarios públicos y estrategas militares de Estados Unidos.
Según afirmaron al Washington Post más de dos docenas de empleados gubernamentales y personas familiarizadas con la situación, su uso entre los trabajadores federales aumentó significativamente desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero.
Esto, como una táctica para proteger sus comunicaciones. La plataforma es conocida por ofrecer seguridad y privacidad a sus usuarios.
De acuerdo a estimaciones de la firma de inteligencia de mercado Sensor Tower, la aplicación ha sido descargada más de 2,7 millones de veces en Estados Unidos en lo que va de este año.
Se trata de un aumento del 36% con respecto al mismo periodo de 2024.

Por qué los funcionarios de EE.UU. están utilizando Signal para comunicarse
El entonces empleado del Servicio Digital de Estados Unidos, Jonathan Kamens, contó al citado periódico que, días después de que Trump asumiera su segundo mandato, un amigo le alertó que tuviera cuidado con los mensajes que enviaba a los chats grupales digitales en los que interactuaba con sus compañeros.
Le advirtió que al menos uno de los miembros podría delatarlo si advertía que la nueva administración podría desmantelar su agencia.
Bajo esa preocupación, Kamens invitó a sus colegas a unirse a un chat grupal en Signal.
Unas semanas más tarde, tras ser despedido de su empleo en el ámbito de la ciberseguridad, ya participaba en ocho grupos privados de la aplicación.
En estos figuran empleados federales actuales y antiguos, quienes comentan sobre quiénes están perdiendo sus empleos, se mandan mensajes de apoyo y organizan peticiones para despidos.
“No estoy seguro de que haya algún empleado del gobierno ahora mismo que no esté hablando con sus colegas en Signal”, aseguró al Post.
A diferencia de Kamens, la mayoría de las fuentes consultadas por el citado periódico prefirieron hablar bajo condición de anonimato, por temor a enfrentar represalias.
Signal también está siendo utilizada por algunos altos funcionarios del gobierno estadounidense.
El lunes 24 de marzo, el editor jefe de The Atlantic, Jeffrey Goldberg, aseguró en un artículo que fue añadido por error en un grupo de la plataforma, en el que altos funcionarios planeaban un reciente ataque militar contra los hutíes de Yemen.
Según describió, ahí figuraban contactos como el del vicepresidente JD Vance y el del secretario de Defensa, Pete Hegseth, entre otros.
Goldberg afirmó que este último envió mensajes de texto con detalles de la planificación militar para la ofensiva del pasado 15 de marzo contra el mencionado grupo armado.
En una conferencia de prensa realizada la noche del lunes, Hegseth declaró: “Nadie enviaba mensajes de texto con planes de guerra”.
Sin embargo, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Brian Hughes, dijo que los mensajes eran una “demostración de la profunda y meditada coordinación de políticas entre altos funcionarios”.
Especialistas consultados por el Post afirmaron que las comunicaciones de los empleados del gobierno estadounidense han estado regidas durante décadas por las leyes federales de registros y las normas de ética.
Por lo tanto, el uso de cuentas de correo electrónico privadas, celulares personales y tecnologías no oficiales como Signal podría infringir los requisitos de que la mayor parte de la correspondencia gubernamental y las comunicaciones internas se conserven y archiven.
Lo anterior, alertaron, podría afectar a la transparencia pública.
En el caso de los secretos clasificados o asuntos relacionados con la seguridad nacional, las normas son todavía más estrictas.
Las comunicaciones sobre esos temas deben hacerse únicamente a través de las redes gubernamentales más seguras, para así evitar potenciales filtraciones o ciberataques.
El mismo Hegseth, cuando era comentarista político de Fox News, se había referido enfáticamente a este tópico cuando se reportó el uso de un correo electrónico personal por parte de Hillary Clinton, lo que también influyó en su campaña presidencial en 2016 y desató una investigación por parte del FBI.
Por ese entonces, el abanderado republicano declaró: “Todos saben lo que significa alto secreto… Si se oculta en un servidor privado, es un problema muy real”.
Tanto el servidor de correo electrónico de Clinton como Signal no son plataformas aprobadas para el intercambio de inteligencia clasificada o secreta.

A pesar de que dicha aplicación tiene un carácter cifrado de extremo a extremo y evita interferencias, existen herramientas de ciberataque que podrían acceder a los teléfonos involucrados. Y, por lo tanto, a los mensajes visibles en ambos extremos.
Aún así, Signal es conocida por no recopilar casi ninguna información personal de los usuarios.
El magnate de la tecnología y líder del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés) de la administración Trump, Elon Musk, ha manifestado su favoritismo por la aplicación y ha dicho que utiliza tanto esta plataforma como iMessage de Apple.
Al ser consultado sobre este tema por el citado periódico, el empresario de firmas como Tesla y SpaceX no respondió a la solicitud de comentarios.
Algunos de los trabajadores entrevistados por el Post dijeron que les preocupa que sus conversaciones informales o preguntas sobre despidos o asuntos de gobierno puedan percibirse como desleales.
Un empleado del Departamento de Estado, quien habló bajo condición de anonimato, declaró: “No me comunicaré con mis compañeros de trabajo sobre nada en las plataformas gubernamentales”.
“Tememos ser señalados y despedidos por participar en acciones o discursos adversos a la administración”.
Entre los empleados federales, algunos reconocieron que no saben con precisión a qué le temen. No obstante, dijeron, tienen miedo.
Una trabajadora de la NASA, quien también prefirió resguardar su identidad, dijo que recientemente se abstuvo de publicar una foto en sus redes sociales personales, ya que pensó que podría interpretarse como un reconocimiento de la existencia del cambio climático.
La administración Trump ha tomado fuertes medidas para recortar las regulaciones y políticas federales destinadas a reducir el calentamiento global.
En palabras de la trabajadora de la NASA: “(El escenario) es agotador y no sé si estoy siendo paranoica”.
Comenta
Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbete aquí.