Una situación excepcional se vivió este martes cuando a eso de las 15:16 horas se cortó la electricidad en casi todo el país. Los tribunales, tampoco quedaron ajenos a la falta de este servicio esencial, sin embargo por la hora en que se produjo el “mega apagón” muchas de sus dependencias ya se encontraban sin atención a público.

Pero hay algo que ocupa y preocupa a los abogados. Y es que -por ley- muchas apelaciones y recursos tienen plazos que deben ser cumplidos al pie de la letra. Y algunos de ellos se vencían este martes a las 23:59 horas. ¿Qué pasa entonces con aquellos escritos que no lograron ser ingresados en el período estipulado por ley?

Foto: Jonnathan Oyarzun/Aton Chile

Caso a caso

La Tercera consultó al Poder Judicial por esta situación, ante lo cual se respondió que no habrá un “perdonazo” -por decirlo de alguna forma-, y cada tribunal deberá resolver caso a caso. Esto, pese a que el corte afectó a las jurisdicciones que van de Arica a Los Lagos, casi el 90% de los tribunales del país, y que la oficina virtual -producto de el mismo caos eléctrico y de Internet-, presentó durante la tarde intermitencias en su funcionamiento.

Fuentes de tribunales explican que no habrá pronunciamiento sobre los plazos y que aquellos entorpecimientos que pudo haber generado esta situación excepcional, deberán ser alegados y acreditarlos por los abogados en las causas respectivas.

FOTO: BASTIAN SEPULVEDA

Y es que el tema de los plazos judiciales -y la falta de luz e internet-, no es un tema cualquiera en tribunales. El no cumplir con una fecha, por ejemplo de la acusación de un fiscal, puede incluso dejar en libertad a un imputado. Por eso es que había bastante incertidumbre ayer entre abogados de la plaza, respecto a si la Corte Suprema tomaría cartas en el asunto debido a que se trataba de una crisis eléctrica a nivel país.

Algunos ministros de la Corte de Santiago complementaron a La Tercera que “evidentemente, ante situaciones de emergencia dependerá del criterio de cada tribunal, teniendo en cuenta además que al menos en el casco histórico la luz se repuso antes de la medianoche”.

Consultada esa misma fuente, del porqué cree que no existe una posición institucional en el máximo tribunal, ironiza: “porque la Suprema deja de funcionar a las 13:30 horas, a la hora del corte la mayoría ya estaban en su casa descansando, si es que se enteraron del corte”.