La muerte de Michelle Trachtenberg, a los 39 años, ha dejado conmocionado al mundo del espectáculo.
Según reportó inicialmente The New York Post, la destacada actriz de series como Buffy, the vampire slayer fue encontrada sin vida en su departamento en Central Park South, Nueva York, a eso de las 08:00 AM del miércoles.
Su fallecimiento no está siendo investigado como “sospechoso”, de acuerdo a los reportes de la policía.
Trachtenberg inició su carrera a temprana edad. Cuando tenía 3 años empezó a aparecer en anuncios publicitarios, y tiempo después, logró papeles en series como Law & Order, Clarissa Explains It All, The Adventures of Pete & Pete y All My Children.
Su gran salto llegó con la película Harriet The Spy, donde interpretaba a una niña espía que sueña con ser escritora. Entre 2000 y 2003 dio vida a Dawn Summers, la hermana pequeña de Buffy, en la serie Buffy, the vampire slayer. Para ese momento, era considerada una de las estrellas juveniles más prometedoras.
Otros de sus roles más recordados fueron Casey Carlyle en la película Ice Princess y Georgina Sparks de la serie Gossip Girl. Todo apuntaba que seguiría sumando triunfos, pero con el paso de los años, comenzó a tener menos roles en el cine y la televisión.
Meses antes de fallecer, la actriz comenzó a causar preocupación entre sus seguidores que le indicaban que su aspecto era poco saludable y que podría tener alguna enfermedad. A eso se suma que, mientras actuó en algunos de sus proyectos, fue propensa a sufrir problemas de salud.
Qué problemas de salud tuvo Michelle Trachtenberg
Ice Princess, que salió a la luz en 2005, es una de las películas más exitosas de Trachtenberg. Sin embargo, las grabaciones no estuvieron exentas de complicaciones.
El filme cuenta la historia de una adolescente que tiene un futuro prometedor en las matemáticas, pero que termina enamorándose del patinaje sobre hielo y busca seguir esa pasión. Trachtenberg tuvo que aprender a patinar en la vida real, lo que terminó generando una lesión.
“Me rompí un par de ligamentos, me disloqué la rodilla o algo así, me hice un poco de aquí y de allá”, dijo en una entrevista con Black Film, en medio del tour de prensa de la película. “Suena muy mal, pero son cosas que les pasan a los deportistas”.
En los años siguientes, Trachtenberg dio a conocer otros episodios que sugieren que era propensa a sufrir accidentes. En 2011, publicó en sus redes sociales que había tenido que trasladarse a emergencias para que le pusieran una férula.
Luego, en 2019, nuevamente encendió las alarmas entre sus seguidores tras aparecer con un yeso por haberse roto el tobillo.
En el último tiempo, ya alejada de la pantalla, la actriz estadounidense comenzó a generar gran inquietud por cambios en su apariencia física, como pérdida de peso y un evidente tono amarillento en los ojos.
La ictericia, que es la coloración amarilla en piel y ojos, se genera por un exceso de bilirrubina en la sangre y generalmente es un síntoma de problemas hepáticos. Es por eso que muchos seguidores de Trachtenberg comenzaron a especular que podría tener su salud dañada, pero ella se apresuró en desmentirlo.
“Un dato curioso: esta es mi cara. No desnutrición sin problemas. ¿Por qué tienes que odiar? Consigue un calendario”, escribió en una publicación, donde sumó una selfie de ella sin maquillaje.
En otra oportunidad, Trachtenberg volvió a abordar las reacciones por su apariencia. “He recibido varios comentarios recientemente sobre mi aspecto. Nunca me he sometido a cirugía plástica, soy feliz y estoy saludable”.
Sin embargo, fuentes cercanas a la estrella de 17 Again han revelado en las últimas horas que ella realmente estuvo luchando en silencio con un complicado estado de salud en el período previo a su muerte.
El trasplante de hígado de Michelle Trachtenberg
Según han informado medios estadounidenses como The New York Post, People y ABC News, Trachtenberg recibió un trasplante de hígado meses antes de morir.
Si bien las circunstancias de su muerte continúan siendo investigadas, fuentes han mencionado que es posible que haya tenido complicaciones a raíz del trasplante. Hasta ahora, se cree que la actriz falleció por causas naturales y no hay sospechas de intervención de terceros.
En el año previo a su muerte, Trachtenberg habría estado “muy deprimida emocionalmente” y enfrentó problemas de salud, dijeron cercanos a la actriz a People, sin detallar de qué tipo.
“Les dijo a sus amigos que estaba pasando por un momento difícil. Estaba muy, muy enferma y les contaba a sus allegados cuánto estaba pasando por un momento difícil”, explicaron al citado medio.
Amanda de Cadenet, fotógrafa y amiga de la actriz, también dio pistas de que estuvo lidiando con su salud y que, incluso, estuvo hospitalizada antes de fallecer.
“Siempre te recordaré como la joven vivaz que conocí cuando te tomé esta foto… y ver tu rostro desde la cama del hospital cuando hicimos FaceTime recientemente, aunque no te veías como tú, tu dulzura y humor seguían vivos”, escribió en un post de Instagram donde rindió homenaje a su amiga.
“No compartiré los detalles de nuestras conversaciones durante los últimos seis meses, pero sabías que la muerte era una posibilidad muy alta”, dijo de Cadenet. Poco después, editó las referencias a la salud de la estrella juvenil de los 2000.